Luego de que Amsafé anunciara el rechazo a la propuesta del gobierno provincial y un plan de lucha que incluye un paro, fuentes de la Casa Gris subrayaron a La Capital que «las clases van a empezar el 2 de marzo porque está en el calendario y es lo que corresponde».
Si bien no hubo una confirmación oficial, se espera que, tal como sucedió en otras ocasiones, se descuente el día de paro a los maestros que adhieran a la medida de fuerza convocada para el primer día del ciclo lectivo 2026 y no vayan a las escuelas.
Desde la cartera educativa insisten además en que la propuesta salarial es «integral y superadora» y descartan cualquier modificación por el momento.
Pasadas las 19 de este viernes, Amsafé comunicó que rechazaba de manera casi unánime la oferta del 12,5% semestral que el gobierno puso sobre la mesa. La brecha entre lo que ofrece el Ejecutivo y lo que exige el gremio es amplia. Los docentes reclaman un 33% de recomposición, cláusula gatillo y derogación del programa Asistencia Perfecta, entre otros puntos.
Sadop también define
Sadop Rosario todavía no cerró su posición. El gremio que conduce Martín Lucero tiene abierta una consulta entre los docentes privados del sur provincial hasta las 14 del lunes 23 de febrero, con votación en más de 250 escuelas. Las opciones van desde la aceptación hasta un paro por tiempo indeterminado, pasando por medidas de fuerza de 24, 48 y 72 horas.
Si Sadop también vota el rechazo y se suma al paro del 2 de marzo, el conflicto docente abarcará tanto a la escuela pública como a la privada, y el inicio de clases en Santa Fe volverá a quedar en el centro de la escena.
Qué rechazaron los docentes
La propuesta del Ejecutivo provincial contempla un incremento del 12,5% hasta junio distribuido mes a mes: 2,6% en enero, 2,1% en febrero, 2,2% en marzo, 2% en abril, 2% en mayo y 1,6% en junio. A eso se suma una recomposición del 3% por el segundo semestre de 2025 y un piso mensual de $170.000 desde febrero hasta junio.
Para proteger los salarios más bajos, el Ejecutivo provincial fijó además un mínimo garantizado de $75.000 de aumento para enero, a abonarse por planilla complementaria, y un piso mensual de $170.000 desde febrero hasta junio, para asegurar que ningún trabajador perciba incrementos por debajo de ese monto.
Para los docentes, la oferta no cierra. La inflación acumulada y el deterioro salarial de los últimos meses son el argumento central del rechazo.
