El cineasta argentino estrena una película que retoma el universo de su ópera prima «La libertad», 25 años después, con Misael Saavedra como protagonista y una trama que aborda las consecuencias de las políticas sanitarias.
El cineasta argentino Lisandro Alonso presentó su nueva película, La libertad doble, en la que regresa al universo de su ópera prima La libertad, estrenada en 2001. El filme retoma al personaje de Misael Saavedra, un hachero que vive en un paraje rural, y lo sitúa en un contexto en el que debe hacerse cargo de su hermana, quien padece un desorden psíquico y ya no puede residir en un hospital debido a recortes en las políticas sanitarias.
En una entrevista, Alonso explicó que la decisión de volver a filmar con Saavedra surgió tras las experiencias de Jauja (2014) y Eureka (2023), producciones que implicaron rodajes en varios países y con equipos numerosos. «Después del estreno de Eureka en Cannes, le dije a Ilse Hughan, mi productora holandesa, que habíamos culminado una etapa. Fue ella la que sugirió volver a filmar como lo hacíamos antes», declaró Alonso.
El realizador señaló que el contexto político y social de Argentina influyó en la concreción del proyecto. «Al pensar sobre cómo las decisiones del gobierno de turno podían afectar no tanto al campo del cine, sino a la vida de muchas personas que ya estaban fuera del sistema por distintas variables, pensé en hacer la película», afirmó. Y agregó: «Personas como Misael piden poco o nada al Estado o al gobierno que esté a cargo. Pero quienes gobiernan no pueden desentenderse».
Consultado sobre la inclusión de una variable política en la trama, Alonso sostuvo: «La relación con las políticas del gobierno de turno es evidente. El desmantelamiento de centros de salud, lo que ha sucedido con las ayudas a los discapacitados, que son los más débiles, y lo que implica esto para los parientes es evidente». El cineasta mencionó que tiene un familiar cercano afectado por esas medidas y que trasladó esa experiencia al personaje.
El rodaje se realizó en el mismo territorio que la película original, con un equipo reducido de ocho personas. «Fue increíble tenerlo frente a cámara 25 años después», dijo Alonso sobre Saavedra, quien en un primer momento dudó de la propuesta. El director destacó que el actor, que nunca había trabajado con una actriz profesional, se adaptó rápidamente y logró resolver las escenas de interacción con Catalina Saavedra, quien interpreta a su hermana. La coincidencia de apellidos entre ambos intérpretes, según Alonso, aporta verosimilitud a la relación fraternal.
La libertad doble tendrá una función el 7 de noviembre en el Gaumont y luego en febrero en la Sala Lugones.
