El ministro de Trabajo del gobierno nacional afirmó que los trabajadores prefieren ser dueños de sus vidas y decidir cuándo y cuánto trabajar. La declaración se produce en un contexto de debate sobre el trabajo independiente y autogestivo.
El ministro de Trabajo del gobierno nacional afirmó en los últimos días que los trabajadores prefieren ser los propios dueños de sus vidas y disponer con total arbitrio sobre sus ocupaciones, y que tener la libertad de decidir cuándo y cuánto trabajar supone “la gran libertad” de movimientos que pregona la gestión mileísta. La declaración se enmarca en un debate sobre el trabajo independiente y autogestivo.
El funcionario sostuvo que pertenecer a un sector, a una empresa, tener obra social, aguinaldo, vacaciones y un salario seguro a fin de mes está considerado como un anacronismo del populismo o del Estado de bienestar social. Estas afirmaciones generaron reacciones en distintos sectores.
En un contexto de políticas que promueven el trabajo autogestivo, se plantean interrogantes sobre las dificultades de esta modalidad laboral en sociedades con altos niveles de precariedad. La implementación de tecnologías como la inteligencia artificial también incide en la distribución del trabajo.
Durante el gobierno de Mauricio Macri se implementaron fórmulas que llevaron al cierre de empresas y medios periodísticos, con el objetivo de silenciar voces críticas y concentrar el dominio de la información, según se afirma en el texto original. En ese proceso surgieron figuras como cooperativas, empresas recuperadas y empresas autogestivas, en las que los trabajadores de la comunicación no solo producen información sino que deciden editorialmente qué tipo de información quieren producir.
Estos procesos enfrentan problemas financieros y la incertidumbre sobre si habrá una comunidad de lectores-seguidores fieles que permita la subsistencia primero y luego algún tipo de crecimiento. Además, se señala la dificultad de los trabajadores que no asumen el desafío de forma consciente y esperan que les indiquen qué hacer, lo que obstaculiza el espíritu colaborativo.
El texto original plantea que en el proceso autogestivo es necesario que los trabajadores construyan su propio horizonte, manteniendo la autoconciencia de su realidad y la energía propia y de los compañeros para enfrentar las adversidades. Se menciona la necesidad de un timonel o coordinador, que no es un jefe al que se debe odiar sino otro compañero que optó por ese puesto.
Finalmente, se destaca la adaptabilidad a los nuevos formatos como la escritura (página web), la producción audiovisual (streamings, notas externas para redes, reels) y la presencia activa en el mapa de medios local y más allá, para que la producción implique una transformación y una experiencia compartida.
