miércoles, octubre 21, 2026

Rosario participó de un estudio internacional sobre cáncer gástrico publicado en The Lancet

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El oncólogo Gabriel Garbaos, de la Fundación de Ensayos Clínicos, fue coautor de la investigación de fase III Matterhorn, que incluyó 900 pacientes de 147 centros en 20 países y evaluó la combinación de durvalumab y quimioterapia FLOT.

El médico oncólogo rosarino Gabriel Garbaos, de la Fundación de Ensayos Clínicos, participó como coautor de los resultados finales del estudio internacional de fase III denominado Matterhorn, publicados en la revista científica The Lancet. El trabajo se realizó en 147 centros de 20 países e incluyó un total de 900 pacientes.

«Fuimos uno de los centros que más pacientes aportó a este estudio de impacto mundial. El objetivo fue probar cómo funciona la combinación de dos drogas en el cáncer gástrico, poco frecuente pero en general agresivo, y los resultados que tenemos son alentadores, teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad compleja», declaró Garbaos a La Capital.

El ensayo clínico evaluó el uso de durvalumab más el esquema de quimioterapia FLOT en pacientes con adenocarcinoma gástrico o de la unión gastroesofágica resecable. Según el profesional, el estudio demostró que esta combinación mejora «significativamente» la supervivencia global.

Garbaos detalló que la combinación se probó en pacientes con cáncer avanzado de estómago. «Lo que se usa habitualmente como tratamiento es FLOT (quimioterapia convencional), y lo que se buscó evaluar en este trabajo fue el uso de esa terapia más inmunoterapia (durvalumab). Lo que se obtuvo, luego de los análisis detallados de todos los pacientes, es que mejora la supervivencia libre de eventos, reduce el riesgo de recaída y además la progresión o muerte en aproximadamente un 29% en comparación con la quimioterapia tradicional», sostuvo.

El médico indicó que este esquema de tratamiento ya ha sido aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). Las conclusiones publicadas señalan beneficios en la supervivencia global, lo que posiciona a esta combinación de fármacos como «un nuevo estándar terapéutico».

Respecto de la enfermedad, Garbaos explicó que no tiene una única causa, sino que intervienen factores genéticos, ambientales, alimenticios, tabaquismo, obesidad, infecciones por helicobacter pylori y enfermedades previas. «No es un cáncer frecuente, es más común en Japón, en Chile, relacionado al consumo de más embutidos y pescados conservados, pero lo cierto es que en Argentina lo estamos viendo un poco más. Aumentó, sin dudas, pero desconocemos la causa (es multifactorial)», agregó. También mencionó que no siempre presenta síntomas tempranos y que ante saciedad precoz, indigestión y acidez frecuentes, náuseas, hinchazón o distensión continua, dolor abdominal persistente, cansancio y pérdida de peso es necesaria una consulta con el gastroenterólogo.

Sobre el desarrollo de ensayos clínicos en la provincia, el especialista señaló que en Santa Fe se realizan a través de centros especializados en investigación médica y farmacológica, regulados y registrados por las autoridades sanitarias y el Comité Provincial de Bioética. «Cada persona que forma parte de un ensayo firma un consentimiento. Como médico e investigador uno le cuenta los pros y los contras, todo lo que implica incluirse en un estudio de estas características. El paciente lo piensa, se reúne con la familia, puede hacer consultas, y toma la decisión», explicó.

Garbaos destacó que en Rosario «hay distintos centros» y que «para que cualquier medicación sea aprobada debe pasar por un ensayo clínico». Asimismo, mencionó que «en Rosario tenemos al Colegio de Médicos que nos supervisa». El ensayo clínico duró tres años y Rosario aportó alrededor de 20 pacientes.

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