Según un relevamiento de CAME, las ventas por el Día de la Madre registraron una caída interanual del 1,4% y el ticket promedio se ubicó en $63.197. Es la quinta baja consecutiva para esta fecha comercial.
Las ventas minoristas por el Día de la Madre de 2026 registraron una caída del 1,4% interanual y el gasto promedio alcanzó los $63.197, de acuerdo con un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre el desempeño comercial en esa fecha.
Gasto promedio por rubro
El ticket promedio presentó diferencias según el rubro. Cosméticos y perfumería encabezó la lista con $88.000, seguido por electrodomésticos y artículos para el hogar con $72.581, y calzado y marroquinería con $67.332.
Por debajo del promedio general se ubicaron equipos periféricos, accesorios y celulares con $60.089; indumentaria con $55.416; y librería, que registró el ticket más bajo con $37.638.
Variación por rubros
Cuatro de las seis categorías relevadas registraron caídas interanuales, mientras que las dos restantes mostraron variaciones positivas. Electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video tuvo la baja más pronunciada con un 3,6%. Cosméticos y perfumería cayó un 3,2%, al igual que equipos periféricos, accesorios y celulares. Calzado y marroquinería registró una retracción del 2,2%.
En contraste, librería fue el rubro con mejor desempeño con una suba del 3,4%, mientras que indumentaria tuvo un avance marginal del 0,1%.
Impacto de la fecha y expectativas
Respecto de la incidencia de la celebración en la actividad mensual, el 39,9% de los comercios consultados consideró que tuvo una incidencia moderada; el 31,7% sostuvo que aportó ventas pero no modificó el panorama general; el 19,3% indicó que no tuvo impacto; y el 9% la consideró clave para impulsar las ventas del mes.
En cuanto a las expectativas, el 51,3% de los negocios afirmó que vendió lo previsto; el 32,5% tuvo resultados inferiores a los esperados; y el 16,2% superó sus proyecciones.
Los comercios ofrecieron descuentos, promociones bancarias y alternativas de financiación. Según el relevamiento, estas herramientas sirvieron para sostener operaciones, aunque no revirtieron la cautela de los consumidores.
