El Ministerio de Defensa ruso informó que desarrolló un servicio para entrenar redes neuronales militares con videos de drones en el frente ucraniano. Más de 40 entidades ya están conectadas al sistema.
Rusia ha creado una red neuronal militar que permitirá operar drones con el uso de inteligencia artificial, según informó este lunes el Ministerio de Defensa ruso. «Enseñamos a los drones a vencer con inteligencia: el Ministerio de Defensa de Rusia ha creado un servicio para entrenar a las redes neuronales militares», escribió en Telegram el mando castrense ruso.
Señaló que este nuevo servicio «abre el acceso a los desarrolladores de sistemas no tripulados a una base de datos especial que contiene vídeos del uso de drones FPV, cuadricópteros y drones de ala fija» en el frente de batalla ucraniano.
«En la actualidad al servicio se han conectado más de 40 entidades que se dedican a la enseñanza de las redes neuronales con el fin de integrarlas a sus sistemas de combate no tripulados», indicó el viceministro de Defensa ruso, Dmitri Scherbinin, quien dirige este proyecto.
Los especialistas militares rusos «crearon un clasificador unificado de identificación de datos para la enseñanza de los sistemas de inteligencia artificial, lo que permite a los desarrolladores trabajar con la base de datos de un modo eficaz, estructurado y en base a un concepto único», según Defensa.
«Los resultados del trabajo de los desarrolladores de sistemas militares no tripulados se cargan de vuelta en el servicio, donde se verifica que la información esté completa y cumpla con el formato del clasificador», señaló la entidad, según la cual, esto permitirá a Defensa «utilizar este conjunto de datos para crear y entrenar sus redes neuronales».
Todo ello para «mejorar la resiliencia y la adaptabilidad de las Fuerzas Armadas rusas ante los desafíos actuales en el campo de la inteligencia artificial».
«El servicio cuenta con seguridad de la información basada en herramientas certificadas de protección de datos que utilizan criptografía y autenticación modernas», zanjó Defensa.
Las nuevas tecnologías, tanto los drones u otros artefactos no tripulados como la inteligencia artificial han ganado un protagonismo de primera línea en la guerra en Ucrania, cambiando totalmente la táctica militar en el campo de batalla e impulsando a las partes a una carrera tecnológica nunca antes vista.
Este avance se produce en un escenario donde la guerra electrónica ha neutralizado gran parte de las señales de radio y GPS tradicionales, obligando a ambos bandos a buscar alternativas para mantener la efectividad de sus dispositivos en el frente.
Al integrar inteligencia artificial directamente en los procesadores a bordo de las aeronaves, los drones adquieren capacidad para navegar de forma autónoma, identificar objetivos prioritarios mediante reconocimiento visual y ejecutar ataques precisos incluso bajo condiciones severas de interferencia magnética.
Por su parte, Ucrania y sus aliados occidentales también han acelerado el despliegue de soluciones automatizadas en el campo de batalla. Kiev ha probado de manera sostenida drones equipados con algoritmos de visión artificial capaces de fijar y perseguir blindados enemigos sin intervención humana en la fase final del vuelo, lo que ha llevado a analistas internacionales a calificar el conflicto ucraniano como el primer gran banco de pruebas en condiciones reales para el combate algorítmico masivo.
El rápido desarrollo de estas tecnologías reaviva, además, el debate ético y doctrinal a nivel global sobre los riesgos de otorgar a sistemas autónomos la capacidad de tomar decisiones letales. Mientras las potencias occidentales y diversas organizaciones internacionales insisten en la necesidad de mantener el control humano directo sobre la orden de fuego, el vertiginoso ritmo de innovación impuesto por la guerra en Europa oriental amenaza con consolidar definitivamente el uso de armas inteligentes e independientes en los conflictos del siglo XXI.
Fuente: EFE
