El intendente de Venado Tuerto y presidente de la UCR Nacional expuso en el panel de jóvenes dirigentes del Coloquio IDEA, donde planteó la necesidad de sostener políticas públicas y utilizar la Ruta Nacional 33 como ejemplo de falta de continuidad.
Durante su intervención en el panel de jóvenes dirigentes en el Coloquio IDEA, Leonel Chiarella centró su mensaje en la necesidad de que la Argentina abandone la costumbre de refundarse con cada cambio de gobierno.
El intendente de Venado Tuerto y presidente de la UCR Nacional hizo un llamado a la dirigencia empresarial y política para terminar con los «procesos fundacionales permanentes». Planteó la sostenibilidad de las políticas públicas, el vínculo entre educación e infraestructura productiva y la transparencia administrativa.
Para graficar el problema del desarrollo argentino, Chiarella recurrió a la situación de la Ruta Nacional 33: «La ruta 33 tiene 795 km. Conecta los puertos de Bahía Blanca con Rosario. Es la ruta por donde transita gran parte de la producción argentina. Hace 30 años que todos los presidentes prometen transformarla en autopista y nadie cumplió».
Al respecto, planteó una métrica directa: «795 km dividido 30 años nos da un poco más de 26 km por año. Si cada gobierno hubiera construido su parte, hoy estaríamos hablando de la autopista 33».
Frente a este diagnóstico, el dirigente radical dijo que «tenemos que terminar con los procesos fundacionales permanentes. Esta idea y esta costumbre que tiene nuestro país de que el que arranca saca todo lo que hizo el anterior y empieza todo de nuevo. Un país no se construye dentro de un mandato, se construye cuando un gobierno cumple su parte. El que viene sostiene lo que el otro hizo bien, cambia lo que hizo mal y hace lo que no hizo».
Las prioridades
El venadense destacó la necesidad de priorizar la educación y la infraestructura vinculadas a la producción: Exigió alinear las carreras universitarias y la formación laboral con las demandas reales del sector productivo para «agregar valor desde el conocimiento» y potenciar obras clave de conectividad.
Añadió la necesidad de terminar con la corrupción y garantizar la independencia judicial: «La honestidad es una condición para que el Estado funcione. Les puedo asegurar que cuando no hay corrupción en el Estado, los recursos alcanzan. Básicamente cuando no se roba, la plata alcanza». Dijo que «sin justicia, la honestidad es un gesto. Con justicia, la honestidad se vuelve la regla».
Chiarella interpeló de manera directa al auditorio empresarial: «quiero pedirles algo a ustedes, a todos los referentes de los sectores productivos más importantes del país: que demanden continuidad, que demanden honestidad y eficiencia en la gestión pública. Que exijan que si una obra la empezó un presidente, el próximo la termina».
Y resumió: «No necesitamos que un presidente haga los 795 km. Necesitamos que cada uno cumpla con sus 26».
«La Argentina viene funcionando con la lógica de las ‘O’: o sos amigo o sos enemigo, o es el Estado o el sector productivo, o es la eficiencia o es la humanidad. Nosotros somos parte de una generación que gobierna con la ‘Y’: creemos en un Estado eficiente y humano, que hace obra pública sin corrupción y crea oportunidades con articulación público-privada».
Dirigentes jóvenes
Dentro del panel sobre jóvenes y política, Esteban Allasino (Intendente de Luján de Cuyo) focalizó su exposición en la urgencia de construir capacidad estatal y una burocracia profesional de carrera que trascienda las gestiones políticas y acumule buenas prácticas en el tiempo.
Explicó que en Luján de Cuyo aplicó «motosierra» para reducir la estructura burocrática y expulsó a los «degenerados fiscales» eliminando tasas municipales que gravaban la producción (como la tasa vial o la de higiene y seguridad). Detalló que esta política fiscal atractiva posicionó a su distrito como la 16.ª ciudad de mayor crecimiento poblacional del país y la 8.ª en emisión de permisos de construcción, concentrando 4 de cada 10 pesos invertidos en la provincia de Mendoza.
Gastón Granados (Intendente de Ezeiza) afirmó que la educación técnica y profesional orientada al perfil productivo de cada región debe constituirse en la política de Estado prioritaria de los próximos 20 años. Coincidió con la necesidad de garantizar estabilidad regulatoria y seguridad jurídica para el sector privado, ejemplificando con la transformación de Ezeiza, que pasó en tres décadas de albergar 7 industrias a más de 450 parque industriales activos.
Asimismo, destacó el impacto directo de esta previsibilidad con el anuncio del desembarco en su municipio de instalaciones estratégicas de empresas como Mercado Libre y Newsan.
Juan Manuel López (Abogado y ex-diputado nacional por la Coalición Cívica) argumentó que el acuerdo fundamental que necesita la Argentina es de carácter institucional, destinado a preservar el orden constitucional y garantizar la alternancia democrática como resguardo ante el deterioro autocrático. No obstante, se mostró escéptico respecto a los pactos de la cúpula política tradicional debido a la dinámica propia del poder.
Nicolás Pakgojz (Legislador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Bloque LLA) enfatizó que «no hay que inventar ningún acuerdo», ya que la hoja de ruta estructural ya fue trazada en el Pacto de Mayo firmado por el Gobierno Nacional y 18 gobernadores. Destacó que sus 10 puntos clave responden directamente a las lecciones aprendidas tras décadas de fracasos e hiperinflaciones.
