El Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo confirmó 8.067 casos y 3.901 muertes hasta el 26 de septiembre. La OMS indicó que el país se está quedando sin trabajadores de la salud y que el brote va camino de convertirse en el más mortífero de la historia.
El brote de virus del ébola en la República Democrática del Congo superó los 8.000 contagios y se acerca a las 4.000 muertes, según los datos más recientes del Ministerio de Salud de ese país.
El Ministerio congoleño de Salud confirmó 8.067 casos con 3.901 muertes hasta el 26 de septiembre en 63 zonas de salud de siete de las 26 provincias del país, con una tasa de letalidad superior al 48 %.
Las autoridades del Congo anunciaron un brote el 15 de mayo, causado por el raro virus de Bundibugyo, que no tiene tratamiento ni vacuna conocidos.
«La tasa bruta de letalidad de casos, continuamente alta, y especialmente la tasa continuamente alta de muertes que ocurren en las comunidades, ponen de relieve la gravedad de la enfermedad y los desafíos persistentes para la detección oportuna de casos y el acceso temprano y adecuado a la atención de los pacientes», indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe más reciente.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocah) de Naciones Unidas subrayó que el brote comenzó a tener un impacto en otros servicios esenciales en los puntos críticos, a medida que se movilizan recursos para combatir el ébola. Según el informe de la Ocah, los servicios rutinarios de atención primaria de salud cayeron un 13 % entre abril y junio solamente en la provincia de Ituri.
«El impacto indirecto del brote refleja tanto una menor disponibilidad de servicios de salud —como resultado de presiones de personal y operativa— como una menor demanda, ya que el miedo a la infección y al aislamiento desalienta la búsqueda de atención», destacó la Ocah.
La OMS indicó la semana pasada que Congo se está quedando sin trabajadores de la salud para contener la enfermedad. Los sanitarios se quejaron de pagos retrasados o inexistentes, lo que provocó varias huelgas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de África, 50 trabajadores de la salud murieron desde que se anunció el brote.
Algunas zonas mostraron señales de mejora con una caída de los casos confirmados en las últimas semanas, entre ellas la provincia de Ituri y Haut-Uele, pero las autoridades afirmaron que la enfermedad se está propagando más en otras áreas, ampliando su alcance geográfico.
Según datos de los CDC de África, el brote actual superó (en términos de propagación en el mismo periodo) a un brote regional de África Occidental que duró dos años. Para la semana 19, el brote regional entre 2014 y 2016 registró 3.781 casos, mientras que el brote actual ya lleva 7.840. La OMS afirmó que va camino de superar el brote regional, que mató a 11.000 personas.
Los esfuerzos de contención se vieron obstaculizados por la inseguridad, el desplazamiento, una huelga de trabajadores sanitarios y los intensos movimientos de población.
