El Tribunal de Disciplina se reúne desde este lunes para definir las penas para los futbolistas y el presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, tras los hechos ocurridos en el partido ante Rosario Central.
La final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes, disputada el pasado fin de semana, concluyó con incidentes que ahora serán analizados por el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). A partir de este lunes, el organismo comenzará a debatir las sanciones para los futbolistas que participaron en una gresca luego del tercer gol de Rosario Central y para Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, quien ingresó al campo de juego antes del pitazo final y se dirigió al árbitro Darío Herrera con la expresión «ladrón», según el informe arbitral.
El partido, que coronó a Rosario Central, estuvo marcado por decisiones arbitrales controvertidas. Entre ellas, un penal que permitió a Ángel Di María empatar en el primer tiempo, una posible segunda amarilla para Elías Verón, y dos penales en los minutos finales. Todas las decisiones discutidas favorecieron a Rosario Central, club identificado con el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y con Pablo Toviggino, según versiones periodísticas.
El Tribunal de Disciplina, que ya sancionó a fines de 2025 a jugadores de Estudiantes por dar la espalda a los de Rosario Central tras la entrega del título anual, además de inhabilitar por tres meses al capitán Santiago Núñez para portar la cinta y suspender por seis meses a Verón para ejercer actividades relacionadas con el fútbol, deberá ahora resolver sobre este nuevo caso.
Uno de los puntos centrales del debate es dónde se cumplirán las sanciones. La Supercopa Internacional es organizada por la AFA, mientras que el Torneo Clausura depende de la Liga Profesional. Aunque la Liga conserva una estructura propia, Claudio Tapia preside ambas entidades y las reuniones de dirigentes suelen realizarse en simultáneo. El reglamento de la Supercopa, aprobado en el boletín 6808 de AFA, establece que las penas aplicadas en ese torneo se cumplirán en futuras ediciones del mismo. Sin embargo, como se juega una vez al año, una suspensión de uno o más partidos podría postergarse hasta que el equipo vuelva a clasificarse, y las penas menores prescriben a los seis meses. Esto, sumado a la línea de FIFA que impulsa el cumplimiento efectivo de las sanciones, sugiere que las penas podrían trasladarse al Clausura, donde Estudiantes y Rosario Central compiten por clasificar a las copas internacionales.
No existe jurisprudencia específica sobre este tema, ya que en las tres ediciones anteriores de la Supercopa Internacional (Racing-Boca en 2022, Talleres-River en 2023 y Vélez-Estudiantes en 2024) no hubo futbolistas expulsados ni informados. Un antecedente similar ocurrió en 2022, cuando Racing y Boca disputaron el Trofeo de Campeones y el Xeneize terminó con ocho expulsados y la Academia con tres. En ese momento, el Tribunal determinó que las sanciones se cumplieran en el torneo oficial de 2023, pero la mayoría de los castigados no llegó a purgarlas debido a una amnistía general aprobada por la AFA para penas de hasta tres fechas.
En el caso de Verón, además de lo ocurrido en el campo de juego, publicó mensajes en redes sociales en los que habló de «robo». El Código Disciplinario de AFA, en su capítulo II, apartado 6, establece que para graduar la pena debe examinarse el legajo de antecedentes del imputado, considerando como atenuante su corrección deportiva anterior y como agravante la inconducta deportiva habitual, sin perjuicio de la reincidencia. Si el Tribunal considera que Verón reincidió, la sanción podría ser más severa que la recibida en 2025.
La reunión del Tribunal de Disciplina se convocará para resolver esta cuestión, con la intención de «sentar un precedente», según una fuente con peso en la decisión. La definición no puede demorarse demasiado, ya que el próximo fin de semana habrá fecha del Clausura pese a la ventana FIFA.
