sábado, septiembre 26, 2026

Walter Cornás y Juan Cavia: los directores de arte detrás de Moria, Ringo y videoclips del rock nacional

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La dupla de directores de arte Walter Cornás y Juan Cavia trabajó en las series Moria, Gutiérrez is mai neim y Ringo, gloria y muerte, en las películas Desearás y Yo soy así, Tita de Buenos Aires, y en videoclips de Fito Páez, Andrés Calamaro, Milo J, Tini, Miranda! y Diego Torres, entre otros proyectos.

La dupla de directores de arte Walter Cornás y Juan Cavia trabajó en las series Moria, Gutiérrez is mai neim y Ringo, gloria y muerte, en las películas Desearás y Yo soy así, Tita de Buenos Aires, y en videoclips de Fito Páez, Andrés Calamaro, Milo J, Tini, Miranda! y Diego Torres, entre otros proyectos.

Cornás tiene 47 años y nació en Gijón, España. Llegó a Haedo a mediados de los años 90. Su formación en cine fue autodidacta, a través de VHS y Betamax. A los 12 años encontró una cámara Panasonic Omnivision de VHS y comenzó a filmar. En 1997, con 17 años, realizó junto a su amigo Pablo Parés la película Plaga Zombie a través de Farsa Producciones.

Cavia tiene 42 años y nació en San Martín. Sus padres eran actores, estudió piano durante años y dibuja desde los 10. Su maestro de dibujo, Carlos Pedrazzini, le sugirió estudiar cine. Ingresó a Dirección de Cine en el Cievyc y comenzó como storyboardista.

El vínculo entre ambos se produjo en 2003, cuando Cavia tenía 18 años. Paulo Soria, integrante de Farsa Producciones y alumno de teatro del padre de Cavia, le mostró Plaga Zombie. Cornás vio en Cavia una capacidad para traducir ideas en imágenes. El concept art del video de Attaque 77 «Arrancacorazones» lo hizo Cavia. La caja del proyecto fue diseñada por Cavia y formó parte del pitch con el que consiguieron el trabajo. Luego llegó el videoclip de «Uno los dos», de Miranda!, que consideran uno de los primeros momentos en que trabajaron juntos en todo el arte.

Cornás declaró: «Juan es mejor para plasmar las ideas voladas que puedo pensar yo». Cavia tiene una mirada ligada a la materialización y Cornás imagina aquello que todavía nadie sabe cómo construir.

Según los manuales, el director de arte desarrolla el concepto visual de un proyecto a partir del guion y de la mirada del director. Trabaja sobre espacios, decorados, objetos, gráfica, texturas y materiales. Interactúa con el director general y con las áreas de fotografía, producción, vestuario, maquillaje, peluquería y utilería.

Cavia precisó: «La gran confusión con la dirección de arte es pensar que el director de arte hace las cosas lindas. No tiene que ver con lo lindo o lo feo, tiene que ver con la construcción de lo que se ve en el cuadro».

La dirección de fotografía construye cómo la cámara registra la imagen mediante luz, ópticas, exposición, movimiento y encuadre. Arte construye aquello que la cámara encuentra. Ambas áreas comparten el objetivo de construir la identidad de la película.

Cavia explicó el proceso: «El departamento de arte va desde el inicio del proyecto, cuando estás leyendo el guion como para encontrar el tono visual, hasta entregar la pieza final». El proceso comienza con la lectura emocional e intuitiva, luego aparecen preguntas concretas sobre la historia, los personajes, el lugar, el tiempo, el tono y lo que debe sentir el espectador. A partir de allí se investiga.

Cornás agregó: «La investigación es el respaldo. Y tiene que ser suficiente como para que te pregunten cualquier cosa y puedas responder. Se termina cuando te sentís seguro de abarcar la totalidad». También sostuvo: «No alcanza con saber que una época ‘se veía vieja’, hay que conocer sus objetos, colores, arquitectura, costumbres y materiales».

Sobre el diseño de espacios, Cavia detalló: «Se hacen bocetos, plantas, renders, maquetas, pruebas de color y documentación. Se buscan locaciones o se decide construirlas. Se arma un presupuesto y se determina cuánto tiempo y cuántas personas serán necesarias».

En producciones grandes, el equipo puede ser numeroso. Cavia describió: «En producciones grandes, como Moria o Ringo, el equipo puede ser enorme. El director de arte tiene debajo suyo a escenógrafos y ambientadores. Escenografía es todo lo que se construye, ambientación, la forma en que todo se coloca. Después aparecen los responsables de utilería, que se ocupan de los elementos que utilizan los actores, la producción de arte, los diseñadores gráficos y los asistentes».

Cornás indicó: «En Moria, por ejemplo, el equipo fijo de arte llegó a 45 personas y, sumando proveedores y colaboradores, rondó las 80. En Futuro desierto, la serie mexicana dirigida por Juan Pablo Pires y Lucía Puenzo, en cambio, el equipo argentino fue de apenas cuatro personas. Lo mismo para el videoclip de Milo J en Santiago del Estero, ‘Bajo de la piel’. La escala cambia, pero la responsabilidad permanece».

El trabajo comienza antes del rodaje. Cavia detalló: «Vas antes muchas veces. Primero se recorre la locación con el equipo correspondiente, después con el director. Se verifica que el espacio responda al diseño y que no aparezcan elementos fuera de época o incompatibles con la historia». Cornás lo definió como «laburo de previsión, de avanzada y de diseño».

Durante el rodaje se controlan continuidad, objetos y detalles. Cavia advirtió: «Una taza, una lámpara, una fotografía o una lapicera pueden modificar la percepción de un personaje». Y agregó: «¿Qué tiene el personaje en la mesa de luz que hace a su personalidad? Parecen detalles, pero nuestro trabajo es un compendio de detalles».

Cornás sumó: «No hace falta que el público vea conscientemente un objeto para que éste produzca un efecto. No es lo mismo un botiquín vacío que uno lleno de blísters con medicación».

Ringo, gloria y muerte fue un caso de reconstrucción histórica. Cavia dijo: «Se buscó un realismo, lo más posible, cinematográfico pero fidedigno. Nueva York debía parecer Nueva York, Alemania, Alemania. La documentación era imprescindible».

Moria planteó un desafío diferente porque la protagonista participaba del proceso. Cavia explicó: «Ver fotos, entender todo su registro audiovisual y que todo lo que no fuese muy claro podíamos atravesarlo por lo que Moria nos decía fue muy rico, porque ella lo deformaba como uno deforma sus propios recuerdos». La idea era construirla como un ícono de los grandes: Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor, Sophia Loren.

La serie podía permitirse el surrealismo. En un capítulo, una uña gigante cae sobre el patio de su casa. Para que la imagen no pareciera de otro género, todo el universo visual debía prepararla.

Sobre Moria Casán, Cavia la definió como «una mujer superprofesional, que chequeaba todo, hasta el mínimo detalle». También mencionó el trabajo con Fito Páez y Andrés Calamaro, quienes aparecieron el día de filmación y detectaron qué era mejor.

Cavia recordó a Gustavo Cerati «como detrás de un vidrio»: simpático y agradable, pero distante durante el videoclip de «Crimen». Ricardo Darín resultó extremadamente cercano durante la publicidad de una cadena de electrodomésticos.

En Desearás, protagonizada por Carolina «Pampita» Ardohain, el director Martín Kaplan los convocó con un mes de anticipación. El guion transcurría originalmente en la actualidad, pero se llevó a los años 70. Tuvieron tres semanas de preproducción. Cornás propuso: «Si es un proyecto ‘re loco’, nosotros queremos experimentar con libertad».

Otra experiencia fue Sleepwalk, un cortometraje filmado en Los Ángeles con un presupuesto de poco más de mil dólares. Cavia contó: «Fue como volver a la facultad». Fueron a un local del Ejército de Salvación y a History for Hire. Cornás agregó: «No había utileros, no había nada. Compramos todo nosotros: alambres, cintas, pinzas, destornilladores».

El estudio comenzó a llamarse oficialmente Cornás-Cavia en 2021, tras la pandemia. Cavia reconoció: «Somos bichos de set, nos encanta estar presentes, pero también descubrimos nuestros límites». Cornás interrumpió: «Hay un momento en que te empezás a enojar con la profesión, entonces mejor comenzar a repartir tareas y confiar en los equipos que armamos».

En los últimos años, el cine y el rubro audiovisual en la Argentina se vieron afectados por políticas restrictivas. La dupla filmó comerciales en España y cortometrajes y series en México, pero vive en Buenos Aires. Cavia afirmó: «Amamos nuestro país y todos los días elegimos vivir acá». Cornás concluyó: «Yo soy un español amante de la Argentina. Aparte, la tecnología y las redes nos permiten generar acá, viajar, trabajar y volver».

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