La Cancillería emitió un comunicado en el que condenó las agresiones contra territorio saudí y expresó su solidaridad con el Gobierno de Arabia Saudita. El ministro Federico Sturzenegger había elogiado días antes la economía del reino.
El Gobierno de la República Argentina manifestó su postura en favor del Reino de Arabia Saudita en el marco del conflicto con el grupo Ansarolá, conocido como hutíes.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería rechazó «las agresiones armadas hacia el territorio saudí» y respaldó la estabilidad regional en Medio Oriente.
El mensaje del canciller Pablo Quirno «condena en los términos más enérgicos los reiterados ataques perpetrados por la milicia hutí contra ciudades y población civil de Arabia Saudita los días 8, 15 y 16 de septiembre».
El texto agrega que «considera que estas agresiones son inaceptables, injustificadas y contrarias a los principios fundamentales del derecho internacional».
«El Gobierno argentino expresa su solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Arabia Saudita y reafirma su rechazo a toda forma de agresión que vulnere la soberanía de los Estados y amenace la estabilidad y la paz en la región de Medio Oriente», cierra el breve posicionamiento.
Quirno acompañó el comunicado en redes sociales: «La República Argentina condena los ataques contra el territorio y civiles saudíes».
Sturzenegger había adelantado posturas
El ministro de Desregulación de la Nación, Federico Sturzenegger, había elogiado el pasado martes la economía y gestión de Arabia Saudita.
«¿Cuánto empleo creará el boom energético? Arabia Saudita es un buen ejemplo para mirar. Allí cada empleo en energía genera 100 empleos en el resto de la economía. Acá explico por qué. Argentina será próspera. MAGA. VLLC!», escribió en X.
Una decisión conectada
La manifestación formal del Gobierno de Argentina se podría conectar más con su repudio a la República Islámica de Irán que a su acercamiento con Israel.
Los hutíes pertenecen al Eje de la Resistencia iraní que contempla también a Hamás, Hezbollah y fuerzas iraquíes, una serie de milicias que además de mantener un rechazo a la existencia del Estado israelí, también acompañan la disputa por la hegemonía dentro de Medio Oriente entre estados islámicos.
La lucha de fuerzas e influencias combina, entre otros aspectos sociales y económicos, una diferenciación entre suníes y chiíes, como también de árabes y persas.
