La ganadora de la primera edición del reality culinario en 2014 continúa trabajando como enfermera en la UPA de Wilde y cocinando en televisión. En octubre estrena Elbadina, un streaming, y avanza en la apertura de un restaurante de fusión argentino-boliviana.
Elba Rodríguez, ganadora de la primera edición de MasterChef Argentina en 2014, continúa desempeñándose como enfermera en la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Wilde y como cocinera en el canal UNIFE. Además, anunció el lanzamiento de un nuevo streaming llamado Elbadina para el 5 de octubre y trabaja en la apertura de su propio restaurante.
En una entrevista con LA NACION, Rodríguez detalló sus actividades actuales: «Estoy agradecida por esta oportunidad de hacer lo que más me gusta, que es cocinar. También estuve como invitada en Todo cocinado, en Elnueve, y la pasé genial con Rocío Marengo y los chefs, fue una hermosa experiencia».
Rodríguez trabaja desde hace 15 años en la UPA de Wilde, donde se desempeña en el área de ingresos de pacientes, derivaciones, elaboración de planillas, consecución de camas y llamado de ambulancias. «Somos la primera cara que la gente ve cuando ingresa a requerir algún tipo de cuidado, y también tenemos la responsabilidad de hacer la primera valoración, de preguntarle qué tiene, y los derivamos, dándole la prioridad que necesite. Es la primera atención en una emergencia», explicó.
Sobre su formación como enfermera, indicó que no ejerció debido a que, mientras realizaba las prácticas, ganó MasterChef. «Me estaba formando en la Universidad de Lanús para ser docente en metodología e investigación, y mi camino se direccionó hacia lo gastronómico, las cocinas, las delicias. Entonces hice la carrera profesional de gastronomía, hice cursos, capacitaciones. Sin embargo, sigo en la guardia porque es el trabajo de toda mi vida, siempre me gustó y hasta el día de hoy lo sigo eligiendo», sostuvo.
Respecto a su paso por MasterChef, recordó: «Pasaron 12 años y la gente me sigue pidiendo la receta de la famosa sopa de maní. Recuerdo esa época con amor y nostalgia. Atravesé ya varias generaciones: abuelas, madres e hijos que en ese momento eran chicos, pero miraban el programa en familia los domingos a la noche».
La sopa de maní, plato que la consagró, tiene su origen en la historia familiar de Rodríguez. «Fue el plato que tuvo mayor repercusión en el certamen porque tenía que ver con la historia de vida de mi mamá, de mi papá, de mi familia y de mis raíces bolivianas. En ese momento no había conocido Bolivia, pero viajaba a través de los platos de mi mamá. Y los jurados sintieron esa misma emoción», relató.
Rodríguez compartió la receta: «La sopa de maní es una preparación típica de Bolivia, pero también de otros países. Depende de la región, los ingredientes pueden variar un poquito. La receta de mi mamá es una sopa a base de un caldo que puede tener pollo o carne vacuna con verduritas, apio, un poco de zanahoria, cebolla, algún tipo de zapallito. La verdura es indistinta, pero sí tiene que tener sus verduritas para que salga súper rica. Y el protagonista es el maní que tiene que ser crudo y pelado. Lo metés en la licuadora con un poco de agua y se hace una leche de maní bastante espesita con los aceites propios que tiene el maní. Esa preparación se suma a la carne y las verduritas. Lo dejás cocinar mucho tiempo, una hora y media o más… Y después podés ponerle un poco de arroz que lavás para retirar el excedente de almidón, y lo terminás con una lluvia de papas pay en el plato y un poco de perejil picado. Y no tiene que faltar la llajua, que es una salsita picante que tienen muchos platos bolivianos. Es salsa de locoto con tomatito que se hace en el batán, que es un mortero grande. Es una combinación que no falla. Es un plato muy energético».
Consultada sobre viajes a Bolivia, afirmó: «Sí, varias veces. Y me hicieron la doble ciudadanía, como un pequeño homenaje a mis raíces. Fui por cuestiones laborales y también llevé a mi mamá para que se reencuentre con su hermano, a quien no veía desde que se vino a Buenos Aires, cuando tenía 19 años. No sabía nada de él, no sabía si estaba vivo o muerto. Después de 40 años, gracias al reality, hubo una campaña para encontrar a mi tío. No hay manera de explicar la felicidad que tenía mi mamá cuando se abrazaron. Y, además, fui jurado invitada en algunas ediciones de MasterChef Bolivia y me recibió el expresidente Evo Morales. Siempre estuve conectada con mis raíces y en Argentina sigo teniendo ese compromiso de compartir parte de la cultura de mi familia».
Sobre la nueva edición de MasterChef, expresó: «Me encantaría participar como asesora, como un hada madrina de los participantes, la que te da una ayudita cuando lo necesitás, que te da una mano a la hora de realizar un desafío. Fui participante y también jurado, y entiendo la adrenalina de cocinar en vivo; los nervios muchas veces te pueden jugar en contra. Entonces, me gustaría ser el comodín de los participantes, a quien puedan recurrir cada vez que lo necesiten. Sería lindo. Mi corazón siempre tiene el don de ayudar, así que me encantaría tener ese rol».
En cuanto a otros proyectos, Rodríguez mencionó: «Uno de ellos es un streaming que vamos a estrenar con Dinamo. Hacemos muchas actividades juntos y hace poco, en el bodegón más famoso de Buenos Aires, nos hicieron una milanesa con nuestra cara, como a Messi (risas). El streaming se va a llamar Elbadina y vamos a cocinar, a hacer entrevistas, contar historias de vida, y a darle un espacio a la gente emprendedora; con mucha felicidad cuento que vamos a tener un segmento que se llama Manos Bolivianas». El primer programa se emitirá el 5 de octubre.
Finalmente, sobre su restaurante, detalló: «Estoy trabajando en lo que va a ser mi primer restaurante. Es un sueño que tengo hace muchos años. Estamos en la primera etapa del proyecto y falta todavía, pero me acompaña un lindo equipo de trabajo. Vamos a ofrecer gastronomía boliviana gourmet, con los platos tradicionales reversionados, más sofisticados, pero manteniendo la esencia de cada uno. Queremos fusionar platos argentinos con los productos típicos bolivianos. Voy a unir mis dos amores: Bolivia y Argentina. Y también va a tener una boutique de productos de Bolivia y del norte argentino. Entonces, vas a probar una de mis delicias, también vas a tener la posibilidad de llevarte alguno de los productos para preparar alguna receta en especial en tu casa, y llevarte algún recuerdo».
