domingo, septiembre 13, 2026

Un informe compara precios de Argentina con otros países: el 48% de los productos relevados es más caro

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El economista Germán Rollandi presentó un análisis de la Fundación Mediterránea que mide valores en dólares de alimentos, bienes durables, vestimenta y servicios. El estudio abarca países limítrofes y economías desarrolladas.

Un relevamiento de precios elaborado por economistas de la Fundación Mediterránea comparó los valores en dólares de distintos productos y servicios de Argentina con los de otros países. El análisis, difundido por el economista Germán Rollandi, tomó como referencia agosto de 2026 y abarcó tres grupos: alimentos y bebidas, bienes durables y vestimenta, y servicios.

Rollandi explicó que el trabajo busca responder una pregunta frecuente: “Estamos caros, estamos baratos con respecto al resto del mundo, ¿en qué caros y en qué baratos?”. La comparación incluyó países limítrofes como Brasil y Chile, además de economías desarrolladas como Corea del Sur, Australia y Estados Unidos. Según el informe, el 48% de los productos relevados resulta más caro en Argentina que en los países considerados.

Alimentos y bebidas

En este segmento se registran diferencias significativas. Rollandi señaló que el pan blanco de mesa, conocido como pan lactal, se encuentra “arriba de un 60% más caro en Argentina”. Otro caso mencionado es el de la cerveza en botella de medio litro: de acuerdo con el relevamiento, el 78% de los países analizados ofrece un precio inferior al argentino.

Brasil aparece entre los países con mayor cantidad de productos por debajo de los valores locales, al igual que China. México y Chile también presentan precios relativamente menores en varios artículos. En cambio, Estados Unidos y Australia muestran valores superiores en una mayor cantidad de productos.

Bienes durables y ropa

La brecha es más marcada en bienes durables y vestimenta. Según el análisis citado por Rollandi, el 74% de los bienes de este grupo es más caro en Argentina que en el resto de los países comparados. La lista incluye automóviles, heladeras, freidoras de aire, motos, bicicletas y distintos artículos de indumentaria, como zapatillas, vestidos y jeans. “En todos Argentina tiene a ser mucho más caro que el resto del mundo”, sostuvo el economista.

No obstante, el informe menciona excepciones: las bicicletas y los televisores presentan una posición relativamente más competitiva. Rollandi destacó que los bienes durables son el segmento donde más se redujo la brecha en el último período. “La tendencia ha sido mucho más marcada, la diferencia de precio con el resto del mundo ha tendido a achicarse”, explicó, y vinculó ese comportamiento con el proceso de apertura comercial: “La política de apertura está funcionando en algún punto”.

Servicios

En servicios, el comportamiento es diferente. Los países latinoamericanos presentan, en general, valores inferiores a los argentinos, mientras que en las economías desarrolladas este rubro suele tener costos más elevados. El relevamiento indica que el 38% de los servicios es más caro en Argentina que en el resto de los países analizados.

Uno de los ejemplos mencionados es el combustible. Aunque la nafta aumentó de precio, el país continúa siendo relativamente barata en comparación internacional: solo en alrededor del 20% de los países relevados el valor resulta superior. La educación y otros servicios también aparecen entre los rubros donde Argentina mantiene precios relativamente bajos. Rollandi explicó que la convergencia resulta más difícil en este sector porque se trata de actividades que no se comercializan internacionalmente de la misma manera que un bien: “Los servicios, al no ser transables, es lo más difícil que tiendan a converger”.

Evolución entre 2025 y 2026

El informe también analizó la evolución de los valores entre marzo de 2025 y agosto de 2026. En marzo del año pasado, el 53% de los productos era más caro en Argentina frente a los países comparados. Esa proporción descendió hasta diciembre, pero posteriormente volvió a crecer.

Rollandi señaló que el tipo de cambio tuvo un papel relevante en esa evolución, ya que una depreciación de la moneda puede abaratar los precios argentinos medidos en dólares frente a otros mercados. Según explicó, durante los últimos meses la estabilidad y apreciación cambiaria contribuyeron a que los productos argentinos comenzaran a encarecerse nuevamente en términos relativos. Aun así, la dispersión de precios se encuentra en una situación mejor que en marzo de 2025, aunque la diferencia volvió a ampliarse.

Apertura, impuestos y poder adquisitivo

Para Rollandi, los resultados muestran que la apertura comercial comenzó a tener efectos principalmente sobre los precios industriales y los bienes durables, aunque persisten diferencias importantes. El economista señaló que uno de los aspectos pendientes es la política tributaria y mencionó como ejemplo la freidora de aire, un producto relativamente sencillo de importar que continúa mostrando valores elevados frente a otros mercados. “Todavía hay sectores donde, si bien la apertura tendió a bajar los precios, vemos que todavía seguimos caros con respecto al resto del mundo”, sostuvo.

El objetivo de las reformas que analiza el Gobierno, según explicó Rollandi, sería acelerar la convergencia de los precios con los valores internacionales. La expectativa es que un eventual abaratamiento de los bienes mejore el poder adquisitivo de los salarios.

Salario industrial y capacidad de compra

El informe también incorporó una comparación del salario industrial y su capacidad de compra. Rollandi tomó como referencia un ingreso de entre $2,5 millones y $2,6 millones, equivalente a unos US$1.700. Ese salario resulta superior al de otros países latinoamericanos, aunque se encuentra por debajo del correspondiente a economías desarrolladas.

El dato que destacó el economista es que Brasil presenta precios inferiores a Argentina en numerosos bienes, pero su salario industrial tiene un menor poder adquisitivo frente a esa canasta. “Una persona en Brasil, más allá de que los precios son más baratos que en Argentina, les cuesta comprar esa canasta”, explicó. Para Rollandi, esa comparación permite poner el foco no solamente en cuánto cuestan los productos, sino también en la relación entre esos valores y los ingresos de los trabajadores.

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