El evento se disputará en Rosario como sede principal y Santa Fe y Rafaela como subsedes. Las proyecciones indican que la delegación argentina superaría su actuación de Asunción 2022, aunque el contexto de financiamiento del deporte genera incertidumbre.
Los Juegos Suramericanos 2026 se desarrollarán durante dos semanas en Rosario como sede principal, con Santa Fe y Rafaela como subsedes. En este marco, las predicciones sobre el rendimiento de la delegación argentina señalan que el país podría obtener 76 medallas de oro y 250 podios en total, de acuerdo con estimaciones basadas en el programa deportivo y la participación nacional.
En febrero de 2012, cuando el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) llevaba un año de trabajo, la gerencia Técnico Deportiva presentó un plan denominado «Desarrollo del Alto Rendimiento», que introdujo el término «percentil 90». Este objetivo establecía que Argentina debía finalizar en el 10 por ciento superior de los medalleros en los Juegos Suramericanos, Panamericanos y Olímpicos. En los Juegos Olímpicos, con 206 naciones participantes, la meta era terminar entre las posiciones 20ª y 25ª; en los Panamericanos, entre los cuatro o cinco primeros; y en los Suramericanos, entre los dos primeros.
Esa meta se cumplió en los Panamericanos de Lima 2019, cuando la misión argentina finalizó quinta con 33 medallas de oro. En los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, Argentina terminó en la 27ª posición, la mejor en los últimos 64 años, impulsada por los tres oros de Los Leones, Lange-Carranza y Pareto.
El cuatrienio 2016-2019 registró 47 medallas de oro y 141 podios en total, cerrando un ciclo de ocho años de trabajo. En la actualidad, el desfinanciamiento del deporte, que incluye al ENARD, lleva a anticipar unos Juegos Suramericanos 2026 alejados de aquellos objetivos, según el texto original.
Los Juegos Olímpicos son la única competencia que permite comparaciones transversales y longitudinales, debido a la presencia mayoritaria de los mejores atletas del mundo y la estabilidad de los calendarios deportivos. Esto no ocurre con los Panamericanos y menos con los Suramericanos. Esta competencia se ha caracterizado por su inestabilidad: a lo largo de sus 13 ediciones cambiaron los países participantes, el nivel de los atletas, las especialidades deportivas, las modalidades competitivas, los sistemas de premiación, la regulación etaria y las fechas de celebración.
En Asunción 2022, Argentina finalizó tercera en el medallero, detrás de Brasil y Colombia, y superó el cuarto puesto de Cochabamba 2018. En esa edición, el país obtuvo 58 oros y 197 medallas totales. Para 2026, las predicciones indican 76 oros y 250 podios, con seis deportes más en el programa y participación argentina en todos ellos.
El canotaje de velocidad, liderado por Agustín Vernice, podría encabezar el medallero del deporte nacional con seis oros en 16 regatas (siete masculinas, siete femeninas y dos mixtas) y 10 podios en total. La natación, con la ausencia de Agostina Hein, de quien se esperaban cuatro oros seguros y otras cuatro medallas, proyecta cinco títulos y 27 medallas en las 41 pruebas del calendario. El atletismo, con 46 competencias, apunta a cuatro oros y 17 podios.
La gimnasia artística aguarda 15 medallas (ocho femeninas y siete masculinas) y cuatro oros (dos y dos). Se esperan buenas señales de la vela (tres oros), la esgrima (tres) y el tiro (tres). Los deportes de conjunto, como sóftbol, polo acuático, fútbol, handball, hockey, rugby y vóleibol, aportarán medallas. En hockey y rugby, ambos seleccionados podrían subir a lo más alto del podio.
Los Suramericanos serán el primer test serio de la globalidad del deporte argentino rumbo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Servirán para sacar conclusiones y ratificar que el secreto no está en el dinero porque solo con él no alcanza. Es vital contar con una orientación técnica global, un rumbo y una política de Estado para el deporte.
