El vocero presidencial, Adrián Ravier, se refirió este martes a las comparaciones entre el actual gobierno y la dictadura de 1982 en torno al reclamo por Malvinas y negó que exista un conflicto bélico.
En su undécima conferencia de prensa en la Casa Rosada, el vocero presidencial Adrián Ravier abordó las decisiones del Gobierno en torno al reclamo de soberanía por las Islas Malvinas. Ante consultas de El Litoral, respondió sobre las críticas que comparan el plan actual con la «malvinización» de 1982, llevada a cabo por la junta militar.
Ravier afirmó que «claramente el reclamo que todos pudieron escuchar en la Cadena Nacional es un reclamo pacífico, diplomático y no militar. Es totalmente distinto. También es un intento democrático. El gobierno de Javier Milei es democrático, con lo cual todo lo que está relacionado a estos anuncios que pudieron escuchar provienen de un gobierno democrático, entonces cualquier relación que se quiera hacer nos parece equivocada».
En cuanto a la posibilidad de un conflicto bélico, el portavoz señaló que «no hay ningún conflicto bélico». Sobre la base naval que se construirá en Tierra del Fuego, aclaró que «es una base naval que se construye independientemente desde la Argentina. No hay ningún acuerdo con los Estados Unidos al respecto. Ningún apoyo de ninguna índole». En relación con Chile, dijo que «va a apoyar a la Argentina en su reclamo de soberanía, como quedó claro en la comunicación conjunta en la que se comprometió a no proveer ayuda logística para la explotación de hidrocarburos en Malvinas».
Respecto a las sanciones, Ravier manifestó que «están muy claras en la ley 26.659. Cualquier empresa, cualquier proveedor que esté asociado a la exploración o a la explotación en la zona de Malvinas no va a poder hacer ningún tipo de acuerdo con el gobierno argentino; no va a poder adherir al RIGI, por ejemplo, y tener incentivos fiscales; no va a poder participar de la explotación de Vaca Muerta y vemos que ha habido en estos días anuncios, por lo menos de las tres empresas más grandes de la industria petrolera, para despegarse de Sea Lion (León Marino) y estas empresas que estaban explotando la zona».
El representante del Poder Ejecutivo Nacional declaró que las decisiones tomadas «son unilaterales de la Argentina. Nosotros creemos que hay que hacer las cosas bien y en esta materia, y ante la posible exploración y explotación del petróleo en la zona de Malvinas -esta zona de disputa- tomamos las acciones que consideramos adecuadas. Son unilaterales de la Argentina. De nuevo, no ha habido un acuerdo con los EEUU para construir esta base naval y no ha habido un pedido del presidente Milei a Donald Trump para que revea la situación con Inglaterra, eso corresponde al presidente de los Estados Unidos, y tampoco ha habido un pedido al funcionario de Israel (Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Netanyahu) para que haga las declaraciones que hizo. Sí el presidente Milei ha dicho que espera de los aliados algún acompañamiento, pero no ha habido en cuanto a lo demás acciones conjuntas, es unilateral».
Al finalizar, Ravier aseguró: «Nosotros creemos que el Reino Unido es el pasado y que la Argentina es el futuro, y esta base naval en Tierra del Fuego tiene como prioridad no sólo mirar a las Islas Malvinas sino también mirar a la Antártida, porque ahí hay un lugar estratégico para todo lo que va a venir, no sólo para estos años que quedan del gobierno de Milei, aunque sea reelecto, sino para un futuro que trasciende la figura del Presidente». También informó que «hay un Argentina Week en Londres, por el que todavía no está confirmada la presencia del Presidente».
