El martes se formalizó la investigación penal contra Mariano Hernán Ruiz, su pareja Teresa P. y su hijo Agustín R. por lavado de activos agravado. La fiscal solicitó prisión preventiva para Ruiz, pero el juez difirió la decisión hasta una evaluación médica.
El martes por la tarde se formalizó la investigación penal respecto de Mariano Hernán Ruiz, su pareja Teresa P. y Agustín R., hijo de ambos, como coautores del delito de lavado de activos de origen delictivo, agravado por haberse cometido con habitualidad, en cuanto miembros de una asociación o banda formada para la comisión continuada de esos hechos.
La fiscal coadyuvante María Virginia Sosa, del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, con colaboración de la Procelac, a cargo del fiscal federal Juan Argibay Molina, llevó a cabo los argumentos. El juez federal de garantías de Rosario, Carlos Vera Barros, consideró cumplidos los requisitos legales y dio por formalizada la imputación.
Medidas cautelares
A requerimiento de la Fiscalía, el juez ordenó medidas de coerción no privativas de la libertad para Teresa P. y Agustín R., que consisten en promesa de someterse al proceso, firmar cada veinte días en la Oficina de Gestión y prohibición de salida del país. Además, el magistrado dispuso el plazo de un año para la investigación.
Respecto a Ruiz, la fiscal requirió la prisión preventiva efectiva por el plazo de 120 días. Sin embargo, en virtud de la historia clínica y los antecedentes de salud del imputado, se acordó con la defensa postergar la resolución respecto de la modalidad de la medida cautelar hasta que sea evaluado por el Gabinete Médico Interdisciplinario de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, medida que se realizará el miércoles 19 de agosto. Luego se agendará una nueva audiencia para que el juez Vera Barros decida sobre la medida cautelar.
Detención y allanamientos
La detención de Ruiz se produjo el 11 de agosto durante un allanamiento en una vivienda de Larrechea al 800, en Rosario. Tras ser identificado por los agentes, Ruiz manifestó que «se sentía mal» y pidió atención médica, por lo que fue llevado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA). Mientras, los efectivos continuaron con el procedimiento en su domicilio.
El operativo incluyó once allanamientos realizados en distintos puntos del sur de Santa Fe: Rosario, Pérez y Piñero. Los primeros allanamientos fueron en los barrios Lourdes, Abasto, Saladillo y Parque Casas. En una vivienda de Piñero, los investigadores secuestraron documentación relacionada con dos vehículos, tres cargadores de pistolas y 73 cartuchos calibre 9 milímetros.
En total, se secuestraron celulares, computadoras portátiles, automóviles, motos, dinero en efectivo, escrituras, documentación de diferentes vehículos, dispositivos de almacenamiento y archivos con información financiera. Los procedimientos fueron realizados por la División Delitos Económicos de la Policía de Investigaciones (PDI), con la participación de la sección de canes K9 y los grupos de irrupción GOT, GIRI y GTM de la Policía de Santa Fe.
Antecedentes
Ruiz ya había sido condenado por su vínculo con la organización narco liderada por la familia Cantero. En abril de 2015 acordó mediante un juicio abreviado y fue sentenciado a tres años de prisión por su participación en la estructura de «Los Monos».
En aquella causa, lo habían señalado como uno de los responsables de manejar las finanzas de la agrupación. Su nombre volvió a aparecer en distintas investigaciones judiciales, como en 2019, cuando fue procesado por presunto lavado de activos de la banda del sur de Rosario. En otro caso, fue mencionado en un hecho derivado del crimen cometido en el casino City Center de Rosario en enero de 2020. De las intervenciones telefónicas surgió que uno de los integrantes del grupo que estaba siendo investigado por extorsiones ofrecía a las víctimas uno de los bares de Ruiz como punto de encuentro para entregar el pago de dinero.
