El economista Dante Sica expuso en Experiencia Idea Rosario sobre la nueva inserción global de la Argentina, la reconversión de industrias protegidas y el rol de las provincias en la competitividad.
El economista Dante Sica, exministro y actual presidente del Advisory Board de ABECEB, participó en Experiencia Idea Rosario, donde expuso su análisis sobre la transición económica argentina y la inserción internacional del país.
Sica afirmó que los acuerdos internacionales que se están firmando «le bajan la discrecionalidad a la política pública» y explicó que requieren mayorías especiales en el Congreso por normas constitucionales.
El analista señaló que el escenario global cambió respecto del inicio del siglo XXI: la globalización unipolar guiada por la eficiencia de costos fue reemplazada por factores geopolíticos y la transición energética. «La seguridad del abastecimiento, el control de las cadenas de valor, en especial en lo que tiene que ver con la inteligencia artificial… es lo que está marcando el comercio», declaró.
En este contexto, Sica sostuvo que la Argentina tiene una ventana de oportunidad en sectores como minerales raros, energía, agroalimentos y servicios basados en el conocimiento. Mencionó que la demanda global de cobre podría multiplicarse casi por siete para 2050.
En materia de acuerdos comerciales, el economista contrastó que el Mercosur operaba con tratados de libre comercio con menos del 10% del PIB mundial, mientras que la incorporación del acuerdo con la Unión Europea y los avances con Estados Unidos elevan ese acceso al 35%, con potencial de llegar al 40%.
Sica destacó el impacto institucional de estos acuerdos: «Para un país como Argentina, en especial violador de reglas de juego, de defaulteador serial… un acuerdo con la Unión Europea, que es una especie de benchmarking de los marcos regulatorios a nivel mundial, nos daba como decir, bueno, mira, vamos a respetar este tipo de reglas». También describió la adhesión a la OCDE como un «sello de calidad importante» y defendió la necesidad del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones).
El economista advirtió que los acuerdos no garantizan éxito automático: «El acuerdo no es una ventana de prosperidad inmediata. Un acuerdo lo que abre es una puerta». En ese sentido, instó a las empresas a adaptarse a estándares de trazabilidad y sustentabilidad como inversión en competitividad.
Sica señaló que la transición de régimen económico alterará los precios relativos y las rentas entre sectores. «En muchos sectores con los temas de inflación, regulaciones, no vendían, despachaban», afirmó, y se preguntó si conviene seguir siendo proveedor de sectores protegidos o mirar hacia las cadenas de energía y minería.
Finalmente, destacó el rol de las provincias en la competitividad y mencionó ejemplos como Techint en Vaca Muerta, el desarrollo inmobiliario en Neuquén y Tucumán, y la transformación de 50.000 hectáreas de vides en Mendoza para cultivos exportables. «La competitividad no solo es un tema del Estado nacional, empieza a ser un tema de los estados provinciales», concluyó.
