Cardiólogos de Santa Fe y el mundo advierten sobre el riesgo de eventos cardiovasculares asociados al estrés emocional de los partidos y ofrecen pautas para prevenirlos.
El Mundial de fútbol 2026 es uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Los 104 partidos de la competencia se transmiten en televisores de todo el país, y la selección argentina disputa instancias decisivas. Especialistas en cardiología recomiendan hábitos saludables para minimizar riesgos cardiovasculares durante los encuentros.
Estudios publicados en el British Medical Journal el 21 de diciembre de 2002, realizados por los cardiólogos británicos Douglas Carrol, Kate Tillin y George Davey Smith, documentaron un aumento de eventos cardiovasculares tras partidos de alta tensión emocional. El 30 de junio de 1998, tras la victoria de Argentina sobre Inglaterra en octavos de final del Mundial de Francia, se registraron 55 infartos por encima de lo esperado en hospitales británicos en las 48 horas posteriores. Los investigadores atribuyeron el incremento al malestar emocional de los aficionados ingleses por la derrota en la tanda de penales.
En el Mundial de Alemania 2006, una investigación publicada en The New England Journal of Medicine reveló que los episodios cardíacos se triplicaron cada vez que jugaba la selección alemana, con un pico cuando Alemania eliminó a Argentina por penales.
En Argentina, el 83% de la población se declara hincha o simpatizante de un club de fútbol, según datos citados por los especialistas. El médico cardiólogo Daniel Piskorz, expresidente de la Federación Argentina de Cardiología, afirmó: “Es imprescindible que en esta época se cuiden con un estilo de vida adecuado y que tomen la medicación, porque esa es la forma más adecuada de minimizar los riesgos que relacionan las emociones con el riesgo de tener un evento cardiovascular”. Piskorz recomendó mantener la vida cotidiana durante el Mundial, especialmente en personas con hipertensión, diabetes, insuficiencia cardíaca o antecedentes de infarto o ACV.
El especialista señaló que los horarios de la mayoría de los partidos coinciden con la actividad diaria en el país, lo que reduce el impacto del ritmo circadiano. “Los eventos cardiovasculares, es decir, la muerte súbita, el infarto o el ACV, tienen ritmo circadiano. En este mundial no va a influir con los horarios”, explicó. Durante la previa y el desarrollo del partido, indicó que “hay un incremento de la actividad neurohumoral” que puede “subir la presión o descontrolar la glucemia”. Respecto al consumo de calmantes después del partido, Piskorz afirmó que “no tienen ningún valor” porque “podes estar sedado, pero en términos de lo que implican los estímulos neurohumorales que te llevan a tener un evento cardiovascular agudo, no tienen el más mínimo efecto”.
Carlos Mackey, presidente de la Sociedad de Cardiología de Rosario, declaró a La Capital: “Esa tensión que genera eleva los neuromediadores, elevan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y puede ocurrir en una cancha de fútbol como también en la comodidad de tu casa”. Mackey sostuvo que “no es fácil manejarlo” y recomendó “disfrutar y entender que es un juego, donde se gana y se pierde”, ya que “puede generar inconvenientes en la salud”. Agregó: “Los problemas más serios ocurren durante e inmediatamente después del partido, hasta una hora después porque se genera un gran estrés”. El especialista recordó que “no es que termina el partido y desconectamos, por eso hay que tratar de disfrutarlo porque el mundial es muy lindo”.
Ambos especialistas coincidieron en que una alimentación saludable, la actividad física sostenida y evitar el sedentarismo y el tabaco son pilares para la prevención de episodios cardiovasculares durante el Mundial.
