Un centenar de especialistas se reunió en Rosario para abordar el síndrome de fragilidad, un estado biológico que no depende de la edad cronológica y que incrementa el riesgo cardiovascular.
Un centenar de especialistas se reunió en Rosario para analizar el síndrome de fragilidad, en una jornada organizada por la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). El encuentro, realizado en la Bolsa de Comercio, tuvo como eje la cardiogeriatría y la prevención de la pérdida de autonomía en personas mayores.
Según informaron los organizadores, el síndrome de fragilidad no está necesariamente vinculado a la edad cronológica, sino a un conjunto de factores biológicos que pueden ser reversibles. “Dos hombres o dos mujeres pueden tener 80 años y un riesgo cardiovascular completamente diferente”, ejemplificó Sebastián Benítez, médico cardiólogo y coordinador del Consejo Científico de la SAC.
El especialista sostuvo que la fragilidad incluye aspectos como la malnutrición, la sarcopenia (pérdida de masa muscular), el sedentarismo, el aislamiento social y la falta de autonomía. “La pérdida temprana de la autonomía habla de mayor fragilidad”, afirmó.
En la Argentina, la expectativa de vida es de 80,3 años para las mujeres y 75,3 para los hombres, con un promedio general de 78 años. Benítez señaló que, si no se adoptan hábitos saludables antes de los 50 o 60 años, “probablemente no se va a llegar de la mejor manera”.
La polifarmacia —consumo de múltiples medicamentos— fue otro tema abordado. “Los fármacos han ayudado a prolongar la vida, pero aumentan ciertos riesgos y tienen interacciones. Si no están bien controlados, pueden favorecer la aparición de problemas”, indicó el cardiólogo.
Los especialistas destacaron la importancia de la actividad física, tanto aeróbica como de fuerza, a todas las edades. “La velocidad con la que camina una persona es un dato no menor. Ya no miramos solo si la persona tiene la presión controlada y el colesterol”, explicó Benítez.
Además, alertaron sobre el sobrepeso y la obesidad. Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, el 60 por ciento de la población argentina tiene sobrepeso. “Alguien con kilos en exceso tiene dificultades para bañarse, atarse un cordón o agacharse”, señaló el médico.
Como parte de las conclusiones, se enumeraron ocho claves para mejorar la salud cardiovascular: alimentación saludable, actividad física regular, no fumar, dormir bien, mantener un peso adecuado, controlar la glucemia, controlar la hipertensión arterial y mantener el colesterol en valores normales.
