El Bloque Peronista del Concejo Municipal de Rosario logró la aprobación de un pedido de informes para conocer detalles sobre controles, inspecciones, protocolos de seguridad y siniestros ocurridos en el Puerto de Rosario.
El Bloque Peronista del Concejo Municipal de Rosario obtuvo la aprobación de un pedido de informes destinado a recabar datos sobre los controles, inspecciones, protocolos de seguridad y siniestros registrados en el ámbito del Puerto de Rosario.
La iniciativa fue presentada tras el fallecimiento de un trabajador portuario en su puesto de trabajo y la colisión de dos embarcaciones en el río Paraná.
“Queremos que se pongan las cartas sobre la mesa. Los rosarinos tenemos derecho a saber qué está pasando en nuestro río y en nuestro puerto”, declaró el concejal Pablo Basso.
“El Gran Rosario acaba de ser posicionado como el principal nodo agroexportador del mundo, y lo celebramos. Pero cuando uno mira esos números, y después escucha a los trabajadores y ve lo que está pasando dentro del puerto, aparece un contraste enorme”, afirmó Basso, y añadió: “hay una fiesta de exportaciones a la que muchos rosarinos parecen no estar invitados”.
El proyecto aprobado surgió a raíz de una seguidilla de siniestros en la zona portuaria. El 16 de mayo, un trabajador falleció al caer desde una noria mientras realizaba tareas de limpieza. Al día siguiente, un remolcador de bandera boliviana impactó contra un buque mercante panameño que transportaba carga química por el río Paraná. Ese mismo buque, unos días antes, ya había chocado contra un petrolero mientras trasladaba miles de toneladas de ácido sulfúrico con destino al Gran Rosario.
El pedido de informes solicita al Ejecutivo municipal que gestione ante el Ente Administrador Puerto Rosario datos sobre las áreas encargadas del control operativo y edilicio del predio portuario, las inspecciones de seguridad e higiene realizadas, los programas de prevención de riesgos laborales, la cantidad de choques, rozamientos o colisiones registradas, los accidentes laborales ocurridos y las sanciones o apercibimientos aplicados a las concesionarias.
Basso sostuvo que el crecimiento de la actividad portuaria debe estar acompañado por control público, reglas claras y protección del trabajo y el ambiente. “Cuando no hay presencia del Estado, lo que derrama el modelo económico actual es riesgo, precariedad y contaminación. El municipio no puede limitarse a esperar que de un banquete gigantesco caigan algunas migas sobre Rosario”, indicó.
El edil justicialista vinculó el pedido de informes con una discusión más amplia sobre el rol de Rosario frente a la actividad portuaria, al tratarse “de una actividad estratégica” que “es o debería ser parte de nuestra vida, de nuestra economía y de nuestra identidad”. También recordó un proyecto similar, en el que se exigió información al Municipio sobre la refinanciación de la deuda que Terminal Puerto Rosario tenía por DReI, cuyos detalles nunca fueron dados a conocer. “Todavía estamos esperando que el Ejecutivo cumpla con lo aprobado por este Concejo y brinde esos datos”, afirmó, y concluyó: “además de celebrar récords, hay que mirar las condiciones en las que se producen. Y además de decir que el puerto es una oportunidad para la ciudad, tenemos que asegurarnos de que Rosario no quede afuera de su propio puerto”.
