La obra «Perfume Patria», dirigida por Francisco Fissolo, se presenta todos los viernes de junio a las 21 en una casona ubicada en calle Balcarce, entre Córdoba y Rioja, Rosario. La puesta se desarrolla en una vivienda ambientada en los años 70 y las entradas se adquieren de forma anticipada.
La obra «Perfume Patria» regresa todos los viernes de junio a las 21 en una casona de Rosario, ubicada en calle Balcarce, entre Córdoba y Rioja. La historia transcurre en Theobald, Santa Fe, a comienzos de los años 70. La muerte del padre desata una disputa familiar en la que algunos integrantes intentan obtener un beneficio económico de la situación. Entre estafas, mentiras, deslealtades e infidelidades, la trama avanza.
El elenco está integrado por Francisco Fissolo —en reemplazo de Adrián Terrazzino—, Ana Salinas, Macu Mascía, Nicolás Marinsalta, Lucrecia Mubilla, Luz Battagliotti y Pedro De Moya. La fotografía y video están a cargo de Sol García Casanovas, y el asesoramiento en vestuario de Ramiro Sorrequieta.
Las entradas se adquieren únicamente de manera anticipada. «Quisimos resguardar esa decisión para que el espectador sienta que entra a una casa ajena, como un intruso. Uno llega a la casa y entra por la puerta de la casa y no se da cuenta de que hay una sala de teatro», explicó su director y actor, Francisco Fissolo. «También hay una cuestión chismosa de poder entrar y querer ser parte de esa familia», agregó.
La obra tuvo su estreno oficial en marzo de este año, tras un período de funciones para grupos reducidos durante 2025. «Oficialmente, la estrenamos este año en marzo. Después seguimos en abril, mayo y ahora continuamos en junio. Descansamos en julio y volvemos en agosto hasta fin de año, todos los viernes a las 21», relató Fissolo. Desde su estreno, todas las funciones se realizaron con localidades agotadas. «Superamos ampliamente las expectativas. Las funciones estuvieron llenas desde que arrancamos y se siguen llenando con anticipación», afirmó.
La particularidad de «Perfume Patria» es que se desarrolla en una antigua casona, elegida para que el público esté cerca de los actores. «Teníamos muchas ganas de trabajar en un espacio reducido. En mis obras, los cuerpos y la actuación ocupan un lugar central. Me interesaba que la gente pudiera estar muy cerca de los actores y las actrices», explicó Fissolo. La experiencia incluye una recepción con vinos y chocolates, y los actores ya están actuando en los distintos ambientes de la casa —patio, cocina, hall de entrada— antes de la función central. «Hay una recepción con vinos y chocolates. Los actores ya están actuando y relacionándose con la gente», resumió el director.
Esa primera parte es improvisada. «Esa primera parte, cien por ciento improvisada. Todos los días pasan cosas distintas. Allí los siete actores van algunas huellas de información, de cosas que van a pasar adentro, o al menos ya los vínculos quedan muy claros antes de que la gente pase a la sala, entonces cuando la gente ya entra a la sala ya entiende bastante de qué va la cosa», explicó. Luego, los espectadores pasan al comedor de la casa, donde se realiza la obra principal.
La historia está ambientada en Theobald, una localidad del sur santafesino, donde la muerte de un hombre dueño de una agencia de taxis desencadena una disputa familiar. «La obra tiene algo muy criollo, muy argentino. Hay personajes que buscan falsificar documentos, quedarse con una herencia que no hay mucha, y que se ha logrado en tiempos pasados que tiene que ver otros negocios bastante turbios. Es una típica comedia criolla, muy argentina, disparatada, de enredos, donde predomina mucho la actuación», explicó Fissolo.
El elenco ensayó durante dos años. «Estuvimos dos años ensayando. Para trabajar necesito conocer a la gente con la que trabajo. No hay otra manera de nuclear que no sea desde el cariño, desde el lugar del respeto, y de que crean en el trabajo que estamos haciendo», aseguró. Fissolo se sumó al elenco tras la lesión de Adrián Terrazzino. «No estaba en mis planes actuar. Nunca dirijo una obra pensando en actuarla. Estoy reencontrándome con la actuación después de mucho tiempo y la verdad es que lo estoy disfrutando mucho», reconoció.
El director invitó al público rosarino: «En estos tiempos tan huracanados, de la coyuntura argentina, y en este tiempo también en que la cultura está tan avasallada, me parece que ‘Perfume Patria’ discute de eso de una manera muy graciosa, muy reconocible para uno». Además, detalló: «Hay un espectáculo de mucha calidad actoral con actuaciones despojantes. Hemos hecho una apuesta para que el público no solamente vaya con la idea de ver una obra, sino a vivir una experiencia dentro de una casa y ver un producto de calidad. Los y las invito para que compartan junto a nosotros nuestro trabajo, en la experiencia en su totalidad».
