El contrato locativo entre Onatisur y el Fideicomiso Asturias, propietario del edificio emblemático del centro rosarino, está a punto de extinguirse tras cruces de cartas documento por presuntas deudas y fallas en el mantenimiento. De no mediar un acuerdo, el caso podría terminar en un desalojo.
Rosario, Santa Fe — El contrato de alquiler del edificio La Favorita, ubicado en Sarmiento y Córdoba, está a punto de extinguirse formalmente el próximo martes, luego de una serie de reclamos entre la operadora Onatisur y el Fideicomiso Asturias, que representa a los herederos de la familia García, propietarios del inmueble. La disputa podría derivar en un desalojo si no se alcanza un acuerdo en las negociaciones.
Onatisur, firma que administra los locales del centro comercial desde la reapertura en mayo de 2023 tras la salida de Falabella, informó al fideicomiso el 20 de mayo pasado que las fallas en la escalera mecánica que conecta la planta baja con el primer piso afectaban la viabilidad del emprendimiento. Según la operadora, esta situación las convertía en acreedoras de los dueños y solicitaban la extinción del vínculo contractual.
El martes pasado, el fideicomiso rechazó el argumento calificándolo de “falso e improcedente” mediante una carta documento. En el escrito, recordaron que al inicio de la relación locativa se aceptó una rebaja del alquiler y se introdujo una adenda que establecía un cobro porcentual sobre las ventas, el cual nunca se percibió debido a la baja facturación. Extraoficialmente, se informó que el canon mensual rondaba los 40 millones de pesos y que el contrato debía finalizar en octubre de 2025.
En marzo pasado, Onatisur solicitó una nueva reducción del alquiler, que fue rechazada por los propietarios. Para el fideicomiso, no existe causa de extinción del contrato, ya que el mantenimiento de la escalera mecánica era responsabilidad de la operadora. Sostienen que la solicitud de rescisión busca compensar malos negocios con reclamos monetarios.
Actualmente, se exige el pago de los meses de abril y mayo adeudados (marzo fue cobrado tras intervención de la compañía de seguros). Se fijó un plazo de 72 horas que vence el martes próximo. De no cumplirse, los propietarios considerarán extinguido el contrato por falta de pago y exigirán la restitución del inmueble y el pago de las deudas. En caso de incumplimiento, se iniciaría un proceso de desalojo.
El conflicto también ha impactado en los pocos locales que aún funcionan en el edificio. La marca Zazen anunció su cierre mediante redes sociales, afirmando que “no nos vamos por elección, sino empujados por el vaciamiento comercial” y denunció falta de servicios básicos. Además, solicitaron la intervención de la Municipalidad de Rosario.
Paralelamente, se especula con la posible venta del edificio. Fuentes comerciales indican que los propietarios pretenden 17 millones de dólares por el inmueble. Una oferta de 8,3 millones de dólares de una firma asiática fue rechazada, y una tienda de indumentaria de Bragado también habría ofrecido un monto similar sin éxito. Se menciona el interés de la empresa uruguaya Indian por el lugar como parte de su plan de expansión.
Llegado el martes, ambas partes considerarían extinguido el contrato. A partir de allí, se abriría un margen de negociación para que Onatisur desaloje el inmueble. Se intentará un vaciamiento “amigable” antes de recurrir a un desalojo judicial. Mientras tanto, varios locales continuarán cerrando, con algunos contratos que vencen el 30 de junio y otros en 2025.
