La madre del menor involucrado en el caso del turista argentino detenido en Brasil por racismo habló por primera vez y aseguró que mantendrá la denuncia hasta el final.
La mujer que denunció al ciudadano argentino Eduardo Ignacio, de 63 años, por tomarle fotografías a su hijo y realizar comentarios de carácter racista en Brasil, declaró que su «instinto maternal se activó» al descubrir que el hombre enviaba las imágenes por WhatsApp. El hecho ocurrió en la ciudad de São João Del Rei, donde Ignacio se encuentra detenido acusado de racismo.
Según la denunciante, el viaje era la primera salida de su familia desde Río de Janeiro y estaba destinado a celebrar su cumpleaños. «Cuando sucedió, mi instinto maternal se activó. Algunas personas me sujetaron dentro del tren, diciendo que no querían que perdiera los estribos», afirmó en declaraciones al medio local g1.
En la conversación de WhatsApp que se difundió en redes sociales, se leen frases como «Estoy pensando en llevar un esclavo, hay muchos aquí», «Puedo llevar una esclava para que cuide a tus nietas», «Es negrito, pero muy lindito, gorda» y «Lo puedo llevar de esclavo».
La madre describió el estado de su hijo tras el incidente: «Está muy asustado. Se siente avergonzado por la situación, está callado, no se encuentra bien. Lo veo acorralado, presionado, con una mirada triste. Tenemos que ser fuertes y mantendremos la denuncia hasta el final».
Además, la denunciante sostuvo que el caso podría estar vinculado a otros delitos. «Revisamos su celular y encontramos otras pruebas. Su mochila contenía una gran cantidad de dinero: dólares, pesos, reales», explicó. «Es racista, pero creo que va mucho más allá del racismo y que podría estar vinculado al tráfico de menores», añadió.
