Un informe de Mercado Libre y UdeSA revela que la cantidad de departamentos en alquiler creció un 93,5% desde la derogación de la ley de alquileres. Sin embargo, el 17,2% de los inquilinos tuvo que mudarse por no poder pagar y siete de cada diez destinan más del 40% de sus ingresos a la vivienda.
El mercado de alquileres en Rosario presenta un panorama contradictorio: mientras la oferta de departamentos se recupera con fuerza, la capacidad de pago de los inquilinos continúa deteriorándose. Según un relevamiento de Mercado Libre y la Universidad de San Andrés (UdeSA), la cantidad de departamentos publicados para alquilar aumentó un 93,5% desde noviembre de 2023, último mes de vigencia de la ley nacional de alquileres.
No obstante, ese crecimiento no se traduce en un alivio para las familias. Un informe nacional de Inquilinos Agrupados, basado en 690 casos de 20 provincias, señala que el 17,2% de los inquilinos debió mudarse porque ya no podía afrontar el alquiler. Además, siete de cada diez inquilinos destinan más del 40% de sus ingresos mensuales al pago de la vivienda.
Más departamentos en oferta
Después de varios años de retracción, Rosario experimenta una notable reaparición de propiedades en alquiler. El informe atribuye esta expansión a los cambios regulatorios tras la derogación de la ley de alquileres y a una mayor predisposición de los propietarios a ofrecer inmuebles. En abril de 2026, la oferta de departamentos casi duplicó los niveles de fines de 2023, mientras que en casas el incremento fue del 35,1%.
Esta mayor disponibilidad permitió cierta desaceleración en los aumentos mensuales. Durante abril, el valor mediano del alquiler de departamentos subió solo un 0,8% respecto de marzo, y en casas incluso se registró una baja del 6,5%.
Menos consumo y más pluriempleo
El impacto del alquiler se extiende a múltiples aspectos de la vida cotidiana. Casi el 90% de los inquilinos tuvo que recortar gastos domésticos: el 65,1% redujo el consumo de alimentos, el 54,2% resignó gastos de salud y solo el 38,6% logra hacer cuatro comidas diarias. Además, el 45,7% de los consultados aseguró tener más de un empleo para sostener sus ingresos, mientras que el 14,1% perdió alguna fuente laboral durante el último año.
Otra tendencia que se consolida es el crecimiento de familias que nunca pudieron acceder a la vivienda propia. El informe señala que el 43% de los encuestados pertenece a una segunda generación de inquilinos, reflejando las dificultades para comprar una propiedad. En Rosario, donde el mercado inmobiliario sigue dolarizado y los créditos hipotecarios tienen alcance limitado, la posibilidad de comprar una vivienda parece cada vez más lejana para los sectores medios.
El boom de oferta empieza a frenarse
El relevamiento de Mercado Libre y UdeSA también detectó una señal de desaceleración. Durante abril, la cantidad de publicaciones activas cayó un 4,5% en casas y un 6,9% en departamentos. Este dato podría marcar un freno después del fuerte crecimiento registrado tras el cambio de normativa. Mientras tanto, la tensión de fondo persiste: hay más departamentos disponibles, pero cada vez más personas tienen dificultades para poder habitarlos.
