La vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada Sabrina Ajmechet protagonizaron un fuerte cruce en redes sociales por dichos sobre las Islas Malvinas, en medio de tensiones dentro del oficialismo.
La relación entre la cúpula del Ejecutivo y el bloque legislativo de La Libertad Avanza atraviesa un momento de máxima tensión tras el cruce en redes sociales entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la diputada Sabrina Ajmechet por la soberanía de las Islas Malvinas.
El conflicto se desató cuando Villarruel calificó como «una vergüenza» a Ajmechet al citar una publicación de 2012 en la que la diputada sostenía que «las Malvinas no son ni nunca fueron argentinas». Ante la viralización de estos dichos, Villarruel respondió con dureza: «Ajmechet es una vergüenza».
La diputada libertaria respondió acusando a la vicepresidenta de «traidora» y consideró que «es una vergüenza que la vicepresidente de un país ataque a una diputada oficialista. Vamos a ser aún más claros: es una vergüenza que una vicepresidente esté en contra de su gobierno».
En su defensa, Ajmechet argumentó que sus antiguos mensajes son utilizados «maliciosamente fuera de contexto» y subrayó que en sus cinco años de vida política no existe una sola declaración en contra de la causa Malvinas. Villarruel, por su parte, ratificó su postura crítica y vinculó las expresiones pasadas de la diputada con una supuesta afinidad hacia los intereses británicos.
Al conflicto se sumó la diputada Lilia Lemoine, quien respaldó a Ajmechet y atribuyó las denuncias en su contra a una cuestión de intolerancia religiosa.
