La institución educativa del barrio Francetti, creada en 1975 por la iniciativa cooperativa de los vecinos de la zona oeste, conmemoró su aniversario con un acto público y un reconocimiento del Concejo Municipal.
El Jardín de Infantes Nº 44 Arco Iris celebró este miércoles sus 50 años de vida con un acto en la puerta de su sede fundacional, ubicada en el barrio Francetti, al oeste de Rosario. La historia de la institución está ligada a la cooperación vecinal, que en 1975 impulsó su creación para los niños del sector.
«En estos años han pasado tantas cosas. Cada directivo, docente y familia dejó su huella en el jardín y la comunidad merecía festejar», afirmó Carolina Sanabria, vicedirectora del establecimiento. La celebración, que incluyó un acto en la calle y una torta, contó con la presencia de escuelas de la zona y un reconocimiento oficial del Concejo Municipal de Rosario. El evento, originalmente programado para el 15 de septiembre, debió ser reprogramado debido a las condiciones climáticas.
Los orígenes del jardín se remontan a la donación de un terreno por parte de una vecina sin herederos a un sacerdote del barrio, el padre Tito, con la condición de que se destinara a una obra de beneficencia para Francetti. En el predio, ubicado en Bemporat y Guatemala, funcionó primero una vecinal con biblioteca y luego el Centro Cultural Santa María. Tras la disolución de este centro, la necesidad de un jardín de infantes movilizó a las familias, y en 1975 se concretó la apertura del jardín en ese mismo local.
En la década de 1980, la institución adoptó el nombre «Arco Iris» en honor a los colores de la bandera de la cooperación, simbolizando diversidad y unión. Actualmente, el jardín funciona en dos sedes: la original en pasaje Bemporat y otra en Nicaragua y Monte Flores. En total, cuenta con 14 salas que albergan a 234 niños de tres, cuatro y cinco años.
«Hay generaciones de familias que vinieron a este jardín. Y hasta docentes de otros barrios que eligen trabajar acá. Por algo será», destacó la vicedirectora Sanabria.
