lunes, abril 20, 2026

Árbitro sufrió fractura de tabique tras agresión en partido de la Liga Rosarina

Noticias Relacionadas

Jesús Campregher, el árbitro agredido en un encuentro en Funes, relató los detalles del incidente y su estado de salud. El hecho ocurrió en los minutos finales de un partido que se desarrollaba sin mayores inconvenientes.

Jesús Campregher, el árbitro que fue agredido el sábado en un partido de fútbol entre Defensores de Funes y 7 de Septiembre por la Primera División de la Liga Rosarina, sufrió una fractura de tabique. «No puedo respirar bien, porque tengo el tabique fracturado y una inflamación grande en la nariz. Se complica respirar, pero estoy medianamente bien», declaró a LT8.

Campregher narró que el encuentro transcurría sin mayores fricciones. «En el partido no estaba pasando nada trascendente. Estaba todo medianamente tranquilo. Pero el que estaba bastante intenso era el jugador número 9 (de 7 de Septiembre) que desde que comenzó el partido ya estaba exaltado. Todo el tiempo estuve tratando de calmarlo», señaló.

El incidente ocurrió cuando faltaban dos minutos y medio del tiempo adicionado. «Ocurrió una situación de sujeción de dos jugadores en el área, que a mi criterio no era nada, y la jugada siguió; la defensa rechazó el balón y este jugador vino a increparme. Comenzó a insultarme, y cuando voy a sacar la tarjeta roja para expulsarlo, recibí el primer golpe e inmediatamente después el segundo. Ahí perdí el conocimiento y caí al piso. No esperaba una reacción así», relató el árbitro.

La agresión fue captada por la cámara de un teléfono celular. Campregher, con cuatro años en el arbitraje, afirmó que era la primera vez que sufría un hecho de tal violencia. «Lamentablemente, uno normaliza que lo insulten, pero no debería pasar», agregó.

Tras recuperar el conocimiento, destacó la actitud de integrantes de ambos clubes. «Integrantes de ambos clubes se portaron muy bien, tuvieron una actitud empática. Tanto el director técnico como el arquero del club visitante me pidieron disculpas en nombre de todo el equipo, porque no había nada que justifique semejante agresión. La vicepresidenta del club también se comunicó conmigo y se puso a disposición», expresó.

Finalmente, Campregher reflexionó sobre el contexto del hecho: «No le echaría la culpa al fútbol, porque la gente está alterada por problemas familiares, de trabajo, por la economía y se descarga con quien no debe. La gente va a ver fútbol y a descargar su bronca ahí. Esto es algo más social que por el deporte en sí. No se me pasa por la cabeza no volver a dirigir».

Últimas Publicaciones