Las precipitaciones registradas en las últimas horas generaron anegamientos y evacuaciones en varias localidades. Las autoridades provinciales desplegaron un operativo de asistencia y monitoreo.
Las intensas lluvias que se registraron en las últimas horas en el norte de la provincia de Santa Fe generaron una situación crítica en varias localidades, con acumulados que superaron los 250 milímetros en menos de un día. El fenómeno, anticipado por el Servicio Meteorológico Nacional, provocó anegamientos, evacuaciones y complicaciones en servicios básicos.
El secretario de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, explicó que las precipitaciones comenzaron a intensificarse tras una alerta naranja emitida para la región y que se manifestaron con mayor fuerza durante la tarde y la noche del martes. «Tenemos acumulados de entre 250 y 260 milímetros en menos de 24 horas, lo que supera cualquier capacidad de drenaje», detalló el funcionario.
Las ciudades de Reconquista y Avellaneda aparecen entre las más comprometidas, aunque el impacto también se extendió a otras localidades de los departamentos General Obligado y Vera, como Garabato, Fortín Olmos y La Gallareta. En todos estos puntos se registraron acumulados superiores a los 200 milímetros.
El fenómeno se caracterizó por lluvias intensas concentradas en pocas horas, lo que generó un efecto inmediato sobre zonas bajas. «Hay sectores con efecto palangana, donde el agua se acumula rápidamente y tarda en escurrir», explicó Escajadillo, al referirse a los barrios más vulnerables.
Durante las primeras horas del evento se reportaron familias afectadas y evacuaciones puntuales. En Reconquista, por ejemplo, se habilitaron varios centros de evacuados en espacios comunitarios. En total, se estiman alrededor de 20 familias evacuadas en distintos puntos del norte provincial, además de personas que optaron por autoevacuarse y trasladarse a viviendas de familiares.
Frente a este escenario, el gobierno provincial desplegó un operativo que incluye a distintas áreas, con participación de equipos de Protección Civil, Desarrollo Humano, Salud y Recursos Hídricos. El trabajo se centra tanto en la asistencia a las familias afectadas como en el monitoreo permanente de la situación.
Uno de los ejes del operativo es garantizar el funcionamiento de los sistemas de drenaje y bombeo. En paralelo, se reforzaron tareas de limpieza de canales y desobstrucción de desagües, un aspecto clave para mejorar el escurrimiento del agua.
Como parte de las medidas preventivas, el Ministerio de Educación dispuso la suspensión de clases en el turno mañana en varios departamentos del norte provincial, incluyendo General Obligado, Vera, San Javier y Nueve de Julio.
En cuanto a la evolución del clima, desde Protección Civil indicaron que, si bien las lluvias continuarán, la intensidad será menor en comparación con la jornada previa. Esto permitirá avanzar en el escurrimiento del agua acumulada y mejorar gradualmente la situación en las zonas afectadas.
