A pocos kilómetros de San Miguel de Tucumán, el embalse Celestino Gelsi en El Cadillal se consolida como un complejo turístico que combina deportes acuáticos, aventura y una infraestructura renovada para el disfrute de toda la familia.
A escasos 26 kilómetros al norte de la capital tucumana, el Dique Celestino Gelsi se erige como el mayor espejo de agua de la provincia, enclavado en el entorno serrano de la Yunga. Este embalse, ubicado en la villa turística de El Cadillal, ofrece un amplio abanico de actividades para visitantes que buscan deporte, aventura o simplemente descansar en contacto con la naturaleza.
El clima benigno de la zona durante todo el año permite la práctica de diversos deportes acuáticos. En el dique es posible realizar windsurf, kitesurf, kayak y paseos en lancha o catamarán. Para quienes se inician en el kayak, distintos clubes náuticos de la zona ofrecen la actividad con instructores y todas las medidas de seguridad, incluso en modalidad doble.
La oferta se extiende más allá del agua. Los senderos que rodean el embalse son ideales para la práctica de mountain bike, trekking y canyoning, permitiendo explorar el frondoso paisaje y las cascadas de los afluentes del dique.
La infraestructura turística ha experimentado una importante transformación en los últimos años. Como parte del proyecto «Complejo Turístico Puerto Argentino», se han organizado espacios como el Museo Arqueológico El Cadillal (MAC), una confitería, un anfiteatro, terrazas panorámicas y locales comerciales, conectados por puentes y pasarelas. Una aerosilla de 600 metros lleva a la cumbre de la Sierra de Medina, desde donde se obtiene una vista panorámica del embalse y su entorno.
A solo tres kilómetros del dique, y accesible con guías autorizados, se encuentra la Reserva Natural Aguas Chiquitas. Este espacio protege el ecosistema del Bosque de Transición, con especies únicas de flora y fauna, y cascadas que alcanzan los 40 metros de altura.
