Conocido como Vital Honey o Power Honey, este producto se promociona en redes sociales como un estimulante natural, pero contiene fármacos ocultos y representa un riesgo grave para la salud. Autoridades de varios países, incluida Argentina, han prohibido su venta y alertado a la población.
La llamada «miel del amor», también conocida como Vital Honey o Power Honey, se popularizó en redes sociales y entornos nocturnos como un estimulante sexual natural. Sin embargo, autoridades sanitarias de distintos países alertan desde hace varios años que se trata de un producto ilegal, con fármacos ocultos utilizados para tratar la disfunción eréctil, lo que implica riesgos severos para la salud.
La sustancia, que evoca la miel, se comercializa como un estimulante sexual completamente natural para hombres. Sus supuestos efectos incluyen mayor energía, deseo y estamina sexual. El producto suele presentarse en sobres dorados de 10 gramos y se promociona como una mezcla de miel, ginseng, café y extractos naturales.
Pero estudios realizados por la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) detectaron que la mayoría de las muestras contenía Sildenafil y Tadalafilo, principios activos de medicamentos con receta como Viagra y Cialis. Según especialistas, estos compuestos pueden generar efectos adversos graves cuando se consumen sin control médico. Los expertos advierten que el uso sin supervisión y sin información sobre dosis es potencialmente peligroso.
La viralización del producto se amplificó por videos en TikTok, búsquedas en Google y menciones en letras de canciones del género funk, según autoridades de Brasil. Esa exposición aceleró su consumo entre jóvenes y hasta menores de edad.
Como muchas otras drogas sintéticas, los ingredientes que contiene la «miel del amor» son desconocidos y posiblemente diversos. Las publicaciones en redes sociales que venden el producto enumeran una variada gama de ingredientes: miel, canela, guaraná, además de caviar y tongkat ali, una planta indonesia popular en fitoterapia. Existe poca evidencia a la fecha que indique si esta composición química es cierta o no.
La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil prohibió su venta, publicidad y distribución al no contar con registro ni estudios de seguridad. En Paraguay, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa) calificó la promoción del producto como «falsa y engañosa» y pidió a la población evitar su consumo.
En Francia, las autoridades aduaneras informaron decomisos récord en 2024, incluido un cargamento de 13 toneladas proveniente de Malasia. Argentina también registró incautaciones de sobres que ingresaron desde países vecinos. Este tema se encuentra entre las principales tendencias de búsqueda en Google Trends.
