Dos cuidacoches fueron condenados a 12 y 8 años de prisión por el homicidio de Paulo Eliel Sánchez, un joven de 29 años que vivía en situación de calle y que fue apuñalado dentro de una fuente seca de la plaza Alberdi en medio de una pelea.
Las penas fueron dispuestas al finalizar un juicio oral que consideró a uno de los acusados como autor material del ataque y a otro como partícipe primario por haber empujado a la víctima al interior de la fuente y facilitado el arma al agresor.
La sentencia fue dictada pasado el mediodía de este jueves por los jueces Nicolás Vico Gimena, Mariano Aliau y Gustavo Pérez de Urrechu. El tribunal condenó a Diego Oscar Pacheco, conocido por su sobrenombre de Cachamay, a 12 años de prisión efectiva como autor del delito de homicidio simple. En tanto que Ezequiel Eduardo “Pelusa” Barboza fue condenado a 8 años de prisión por el mismo delito en calidad de partícipe primario. La fiscal Andrea Vega había requerido penas de 17 y 14 años, respectivamente.
En la calle
La escena del crimen fue una fuente seca en el centro de la plaza Almirante Brown, frente a la plaza Alberdi y a la iglesia del Sagrado Corazón. Sánchez tenía 29 años y vivía en situación de calle, cirujeando o cuidando autos en la zona de Puccio y Rondeau. Apuñalado en el pecho, intentó correr hacia el hospital pero enseguida cayó sin vida al lado de un árbol.
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“Nunca supimos cómo se llamaba. Era muy berretinudo y quería hacer cosas malas”, dijeron los vecinos de la zona tras el crimen.
Los condenados eran conocidos de la víctima y compartían sus condiciones de vida. Pacheco no terminó la escuela primaria y vivía “en situación de calle en bajada Puccio”, tal como consta en su legajo. Barboza al ser detenido no sabía leer ni escribir y sobrevivía como changarín.
Sánchez era parte de una familia numerosa de ocho hermanos, criados por el padre porque la mamá falleció cuando era chico. Sus conocidos indicaron durante la investigación judicial que tenía problemas de consumo problemático de drogas y vivía en situación de calle.
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A veces iba a dormir con el padre o un hermano, pero la mayor parte del tiempo estaba en la plaza, con otras personas marginadas que dormían a la intemperie frente a la parroquia o en la plaza Santos Dumont.
Homicidio
El crimen fue el 6 de octubre de 2022, un día en que en esa comunidad de personas sin hogar planeaban comer un asado, ya que los jueves un carnicero del barrio les regalaba carne. Entonces hubo un primer incidente en el que intervino la policía, les tomó los datos y ordenó que apagaran el fuego.
La investigación estableció que momentos más tarde Eliel, Cachamay y Pelusa estaban en la fuente de la plaza donde solían dormir. Alrededor de las 18, Pacheco discutió con Eliel y lo incitó a pelear. Intervino Pelusa, quien introdujo por la fuerza a la víctima al interior de la fuente, donde había ropa y restos de comida, y le facilitó al agresor el cuchillo el que Pacheco hirió a Sánchez en el tórax.
“Empezaron a pelear Eliel y Cachamay en la plaza. Se tiraban puñaladas. Cachamay es un borracho que anda en la calle. Cuida autos por ahí”, contó una persona que aportó su testimonio sobre la pelea entre cuidacoches.
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“Al rato empiezan a pelearse Diego con Eliel. No sé bien el motivo, pero este muchacho Diego le había dado un fierrazo en el hombro el día anterior. Diego le pegó a la altura del corazón a Eliel”, aportó otro testigo.
Testimonios
Un vecino que estaba detenido en su auto frente a un semáforo precisó: “Otra persona lo agarró a Eliel y lo metió adentro de la fuente. Yo a Eliel lo tenía de espaldas y a Cachamay lo veía de frente. El torso nomás, porque el resto estaba metido dentro de la fuente. Este tercero le facilitó algo a Cachamay, que hace una apertura con el brazo y le pega a la altura de las costillas a Eliel. La secuencia fueron segundos. Ahí arrancó el semáforo y di la vuelta en U”.
Herido en el torso, Eliel salió de la fuente e intentó correr hacia el Hospital Alberdi. “Llegué a ver el gesto de Eliel. Se levantó la remera y miró para arriba. Supongo que se dio cuenta de que estaba apuñalado. Fueron segundos”, relató el vecino, que se acercó a asistir a la víctima junto a dos empleados del hospital pero al llegar comprobaron que “ya no tenía latido”. Murió a pocos metros de la fuente, al costado de un árbol, por una hemorragia masiva de tórax.
