El juez Civil y Comercial de Rosario Fernando Mecoli decretó la quiebra de Bioceres SA, la firma de biotecnología fundada en 2001 y que hasta mediados del año pasado, cuando se la desvinculó en medio de una reestructuración, fue parte del actual holding que cotiza en Wall Street.
A principios de enero, la compañía había pedido la quiebra por una deuda de unos u$s 39 millones. Pero ya en julio de 2025 había entrado en default, al incumplir el pago de pagarés bursátiles por más de u$s 5 millones. Hasta pocos días antes de aquella cesación de pagos, Bioceres SA era la controlante de Bioceres Crop Solutions (Biox), la compañía que cotiza en Nasdaq. Pero en ese tiempo el grupo avanzó con una reestructuración societaria que modificó el esquema original. Así, la firma ahora quebrada pasó a la órbita de Moolec y se transformó en una sociedad residual, separada del negocio operativo principal, con su propia deuda.
Desde entonces, ambas estructuras dejaron de tener operaciones conjuntas, aunque el origen común es fuente de conflicto. De hecho, el telón de fondo de la medida judicial conocida el martes es la pelea entre dos pesos pesados: Federico Trucco, el histórico CEO de la empresa que además conduce Biox, y el magnate uruguayo Juan Sartori, quien el año pasado se convirtió en uno de los principales accionistas de Moolec y Bioceres SA.
Esta disputa, que podría seguir en el fuero penal, no fue impedimento para que el juez Mecoli desapoderara a la empresa del control de sus bienes, que pasarán a ser administrados dentro del proceso de quiebra. También ordenó investigar en detalle sus movimientos financieros. Bioceres SA tiene un patrimonio neto es negativo dealrededor de u$s 110 millones.
Investigación financiera
En la resolución judicial se dejó constancia de que la sociedad dijo no tener bienes registrales a su nombre. Quedará en manos de la Sindicatura investigar si los hay. Eso demandará, dijo el juez, “un escrutinio exhaustivo de la compleja ingeniería societaria y financiera transnacional descripta por la propia fallida en su escrito liminar”.
El nuevo directorio de Bioceres SA señaló que acudió a la Justicia para “evitar un desmembramiento desordenado de activos” frente a la posibilidad de que acreedores individuales pidieran su ejecución.
En este punto entra en juego la pelea entre Sartori, al que responde este directorio, y Trucco, que desconoce esa autoridad.
La clave del conflicto se remonta a la reorganización del grupo que giraba en torno al entonces emblema biotecnológico. De esa reestructuración surgieron Biox, la firma que sigue cotizando en el Nasdaq, y Moolec Science, dentro del cual quedó Bioceres SA.
Sartori, un empresario uruguayo que fue senador en ese país, es yerno de un magnate ruso, posee clubes de fútbol en Europa y se quedó con el control de empresas de primera línea del agro en Argentina. Ingresó con peso accionario en Bioceres SA a través de la estructura corporativa que encabezaba Moolec.
Reestructuración y conflicto
En una asamblea realizada en diciembre, los directores vinculados a Sartori desplazaron de la gestión a Federico Trucco y Manuel Sobrado, dos socios fundadores. Los acusaron de transferir los activos más valiosos del grupo a sociedades del exterior, dejando a Bioceres SA en Argentina con las deudas pero sin activos. Días después de aquel episodio, presentaron la empresa en quiebra.
Los “fundadores” impugnaron esa decisión. Presentaron y obtuvieron una medida cautelar que puso en pausa la decisión de esa asamblea. Pero el miércoles pasado, los nuevos accionistas realizaron otra asamblea en la que aprobaron iniciar acciones civiles contra Trucco, quien a su vez rechazó la validez de esa reunión y denunció un “intento de extorsión” por parte del empresario uruguayo. Lo acusó de buscar la quiebra de la empresa para depredarla y avanzar sobre el resto de las compañías. También prometió una denuncia penal.
Federico Trucco es hijo de uno de los fundadores y almamater de la empresa que se creó en medio de la crisis de 2001 para promover la inversión de los productores en biotecnología. Su principal desarrollo fue el de los cultivos resistentes a la sequía, a partir de la introducción del evento Hb4, aislado por un equipo científico del Conicet en Santa Fe.
Sartori es presidente ejecutivo del directorio de Adecoagro, una de las mayores empresas del agro del país. Llegó ahí de la mano de Tether, dueña de una de las principales criptomonedas del mundo.
A través de su ingreso en Moolec Science, una firma radicada en las Islas Caimán, se quedó con el control de Bioceres Group, luego de que Bioceres SA se fusionara con la firma del empresario uruguayo.
Moolec también atraviesa una reestructuración. La compañía informó a la SEC, que renunciaron dos miembros del directorio, entre ellos la abogada Gloria Montarán Estrada, señalada en el mercado como una de las arquitectas legales del esquema societario impulsado por Sartori,. El documento también confirma la salida de Aimar Dimo y el ingreso simultáneo de Daniel Core como nuevo director. La modificación se hizo efectiva el 25 de febrero, la misma semana ede la asamblea cuestionada por el bloque fundador de Bioceres.
