Cristian Graf, el hijo de la dueña de la casa de Coghlan en cuya medianera fueron encontrados los restos de Diego Fernández, pidió este viernes que ser sobreseído en la causa por considerar que no existen pruebas suficientes para acusarlo de encubrimiento del crimen, entre otras posibles imputaciones que el fiscal del caso tiene en mente.
El el escrito presentado por la defensa de Graf consta: «En base a los hechos expuestos con anterioridad, la inexistencia del delito, como también la falta de autoría comprobable, sumado a los elementos de prueba aportados, que toda acción penal que pudiera llegar a entablarse también ya se encuentra prescripta, y que termina siendo este proceso un ejemplo del derroche y malgasto de los fondos del erario público, solicitamos que se dicte el sobreseimiento total y definitivo».
Aunque el fiscal Martín López Perrando había considerado que era oportuno investigar a Graf, quien conocía a Diego Fernández porque habían sido compañeros de colegio durante al menos un año de la secundaria.
diego fernandez lima
El fiscal había pedido que Cristian Graf fuese indagado por encubrimiento agravado y supresión de evidencia debido, entre otros motivos, a su actitud mientras los obreros estaban trabajando en el terreno de al lado de la casa de su madre, en Coghlan, donde en mayo pasado se demolió una vivienda de más de 100 años de antigüedad.
En el contexto de esa demolición fue que apareció el grupo de restos óseos, vestimenta y hasta un reloj Casio con calculadora, los únicos elementos que probaban la muerte de Diego Fernández, cuya desaparición había sido reportada por su familia en 1984.
«Cristian Graf detalló (de manera pública) todo lo que sabía respecto a los hechos tanto del año 1984, como de la actualidad, respecto al hallazgo de los restos óseos«, señaló la defensa del hombre.
Cristian Graf – Diego Fernandez lima
De hecho, Graf concedió entrevistas y prestó declaración testimonial ante la fiscalía, pero nunca fue indagado porque el juez Alejandro Litvack rechazó el pedido del fiscal al sostener que se debe reformular las acusaciones por encubrimiento agravado y supresión de evidencia.
Litvack consideró que no estaban determinados los hechos por los cuales se requería la indagatoria, por lo que -a fin de no vulnerar la garantía del debido proceso y evitar futuras nulidades- le solicitó a la fiscalía que aclarase los términos de la imputación formulada el pasado 12 de agosto.
Mientras tanto, la familia de Diego Fernández acaba de ser aceptada como querellante en la causa por lo que su hermano, Javier Fernández, ya confirmó que podrá pedir medidas de prueba, interrogar testigos, proponer peritos y hasta oponerse a algún eventual sobreseimiento o archivo de la misma.
Embed